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El desayuno: una comida muy importante

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Fecha de publicación: 15-10-2011

¿Por qué es importante el desayuno?

Aporta fuerza y vitalidad para empezar el día. Las familias deben promocionar un desayuno saludable en la rutina diaria. Los más pequeños de la casa deben adoptar este hábito sano y placentero.

Comenzar bien el día

De igual modo que procuramos no emprender un viaje sin gasolina, los deportistas toman un buen plato de pasta antes de iniciar una prueba o un entrenamiento, es aconsejable proveerse de energía con un desayuno completo para afrontar una mañana de trabajo o de aprendizaje. En la escuela, con frecuencia las actividades que requieren más esfuerzo se realizan las dos primeras horas de la mañana. Si no se ha desayunado bien, la capacidad de concentración disminuye, aunque luego se tome algo en el recreo. El recreo se debe destinar sobre todo a jugar.

El refrigerio de media mañana

En algunas escuelas infantiles los profesores mantienen a los niños sentados hasta que se terminan este refrigerio, en lugar de animarlos a moverse y a jugar. Sin embargo, no debe ser obligatorio si el niño hace otras 4 comidas al día. El refrigerio puede ser algo muy ligero pero saludable: un pequeño bocadillo o unos trozos de fruta, siempre acompañados de agua.

Desayunar bien para prevenir la obesidad

Nuestro cuerpo regula de forma bastante aproximada la energía que necesita. Cuando el desayuno es completo y saludable, el resto de las comidas suelen ser más equilibradas. Pero si no se ha desayunado bien, es más probable que se coma con más avidez al llegar a casa. Se ha demostrado una fuerte asociación entre el hábito de saltarse el desayuno y el sobrepeso. Es decir, que tienen más riesgo de obesidad las personas que no toman un buen desayuno.

Composición del desayuno

En cada región, país o cultura existen distintas costumbres alimentarias y el desayuno es una de ellas. Se considera que es equilibrado si contiene:

1) Algún alimento lácteo, que aporta proteínas y calcio. Puede ser leche sola, con café o cacao; o yogurt, o queso. Es una cuestión de preferencias, aunque algunas personas optan por productos fermentados ya que tienen intolerancia a la lactosa. Ésta puede aparecer de forma progresiva a partir de los 2 años de vida; y su frecuencia varía en los distintos países (25-30% en Europa, 70% en África y América y superior al 90% en Asia).

2) Cereales. Contienen hidratos de carbono de digestión lenta. Proporcionan energía para la mañana. Puede ser pan (sea o no tostado, pero mejor que sea integral) o copos de cereales. Las galletas, bizcochos, magdalenas, la bollería y los churros, se pueden tomar de forma ocasional pues contienen también grasas y azúcares. Con respecto a los copos de cereales se deben hacer algunas matizaciones:

  • La mayoría de los cereales de desayuno contienen miel y azúcar que aumenta sus calorías.

  • Si además están “chocolateados”, contienen grasas que son de tipo poco saludable.

Más saludables son los cereales enteros aplastados, como el muesli, por tener toda su cáscara (el salvado). Además, junto con el pan son duros, lo que es muy conveniente para la dentadura y la musculatura de la cara.

3) Fruta: un zumo natural, unos trozos de pera, plátano, melón, uvas, aceitunas, dátiles o un par de rodajas de tomate. Hay muchas variaciones posibles. Aportan vitaminas y un poco más de fibra vegetal.

4) Otros alimentos opcionales que suelen estar presentes en el desayuno de algunas personas, familias o culturas:

  • Embutidos: jamón, salami …

  • Huevos.

  • Grasas: aceite de oliva, margarina, mantequilla, manteca blanca o “colorá”, paté.

  • Infusiones, té, café.

Organizar el desayuno en familia todos los días

A veces los padres no fomentan el desayuno de sus hijos. Les despiertan con el tiempo justo para vestirse, tomar un vaso de leche y salir hacia la escuela. O bien les dejan frente a la televisión y el niño se olvida de tomárselo.

Quince minutos pueden ser suficientes. Los más pequeños pueden colaborar: poner cubiertos, llevar el pan, preparar el zumo… y si todos desayunan de la misma manera, el hábito va estableciéndose en los menores.

RECUERDEN:

  • El desayuno nos da energía para una mañana de estudio, trabajo y aprendizaje.

  • El desayuno saludable debe incluir fruta, lácteos y cereales.

  • En familia mejoran los buenos hábitos, por ello conviene compartir el desayuno con los hijos, así como su preparación.

  • Conviene que la televisión esté apagada durante las comidas.

Fecha de publicación: 15-10-2011
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