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El juego de los 6 a los 11 años

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Fecha de publicación: 6-12-2014

En esta fase, mientras juega el niño refleja las acciones que el niño observa en su vida cotidiana y real.

A partir de los 6 años, el juego como actividad física pasa a ser la práctica de algún deporte.  En este tendrá que cumplir unas normas y reglas.

Aparecen en estas edades los aspectos morales dentro del juego, que tendrán un papel muy importante en esta etapa del desarrollo. Los juegos de mesa colectivos son un claro ejemplo de ello.

Es aquí y ahora cuando se aprende a competir y a cooperar. A sentir el éxito y el fracaso. El juego es más social que nunca. Los compañeros son los iguales.

Las acciones en el juego se hacen más sofisticadas. Cobran una variedad infinita.

Se asumen papeles no reales, que el niño no vive en primera persona. También papeles imposibles, imaginarios y fantásticos. Entre los 6 y los 12 años, el juego es libre y el niño puede armar, cortar e imaginar finales de cuentos e historias.

A esta edad, es muy importante iniciar al niño en el amor por la lectura. Un buen libro puede ser un excelente juguete.

Desde hace unos años también a esta edad, los niños se inician en el manejo de las nuevas tecnologías. Hoy en día, la oferta de juegos electrónicos es infinita. Ofrecen todo tipo de posibilidades positivas para el buen desarrollo cognitivo-conceptual de los niños (juegos de memoria, de atención, de percepción, de lenguaje, etc.). Pero es esencial el buen uso de ellas.

En cualquier caso, ¡no dejes de jugar con tu hijo!

De los 6 a los 8 años

Es una etapa donde el juego colectivo es fundamental. El niño comienza a individualizarse del adulto y a tratar a sus compañeros de juego por igual. Deja el yo para pensar en un colectivo, aplicando en el juego las mismas reglas para todos.

Nacen los juegos de competición, donde se compite contra otros grupos. 

Como los juegos son de proeza, un factor determinante para el triunfo es la fuerza física, por lo que interviene directamente el desarrollo físico de los niños.

De los 8 a los 10 años

Se separan más de los padres. Surgen las pandillas. En los juegos ya  se usa mucho el lenguaje lo que provocará a menudo discusiones y hará que se establezcan reglas del juego o planes de acción. 

En esta fase se va a producir la diferenciación sexual en los juegos de un modo un poco inconsciente. Frente a los juegos de las niñas, los cuales son más estrictos y con más reglas, están los juegos de los niños. Estos se caracterizan por su intensidad y combatividad y además requieren mayor destreza y habilidad motriz.

El juego de 10 a 12 años

En esta etapa la figura de la pandilla va a consolidarse más. La diferenciación sexual va a verse acentuada por la divergencia de intereses y necesidades y por el desarrollo físico e intelectual. Esto provocará, entre ambos sexos, un rechazo declarado y consciente.

A los doce años los intereses de la pandilla pasan a segundo plano. La actividad se torna más individual. Sólo permanece el carácter de grupo en los deportes de equipo. Los niños volverán a centrar sus juegos y actividades en ellos mismos al iniciarse la formación de su imagen corporal.

¿Para qué les sirve cada tipo de juego?

- Saltar cuerda mejora la comunicación entre los dos hemisferios cerebrales.

- Bailar favorece el equilibrio y el ritmo.

- Manipular barro y plastilina desarrolla la creatividad y mejora la motricidad fina.

- Jugar a las escondidas y la golosa estimula el desarrollo social, motor y cognitivo a partir de la secuencia y la organización.

- Los juegos de mesa integran a la familia en torno a un objetivo común. Favorecen el lenguaje y la aptitud matemática.

- Los muñecos desarrollan la independencia.

- Los juegos de parque fortalecen su motricidad gruesa.

- Rondas, cantos, adivinanzas y trabalenguas estimulan la capacidad intelectual de los niños y fortalecen el vínculo afectivo con sus padres.

Fecha de publicación: 6-12-2014
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