Formulario de búsqueda

Padres y pediatras
al cuidado de la infancia y la adolescencia

Retraso simple del lenguaje

  • pdf
  • friend
  • print
  • Googleplus
  • Twitter
  • Facebook
  • WhatsApp
Fecha de publicación: 29-08-2014

¿Qué es el retraso simple del lenguaje?

Se habla de retraso simple del lenguaje cuando un niño sin ninguna otra alteración aparente, va adquiriendo el lenguaje más tarde que otros de su misma edad.

Es decir, se piensa en un retraso simple del lenguaje si hemos descartado otros problemas que puedan afectar al lenguaje (sordera, déficit motor o cognitivo, trastornos emocionales o trastornos del espectro autista).

Hay otros trastornos del lenguaje que también cumplen el criterio anterior y a lo largo del texto veremos como se diferencian del retraso simple.

En el retraso simple suele estar más afectada la expresión del lenguaje que la comprensión (el niño comprende más de lo que habla).

¿Cómo se manifiesta?

El lenguaje se va adquiriendo más tarde de lo normal, pero en el orden habitual, es decir se desarrolla por los cauces normales, pero más lentamente. Por ejemplo, las primeras palabras aparecen a los dos años, en lugar de al año, que es lo más frecuente. La unión de dos palabras aparece después (“papá coche”) a los tres años, cuando lo habitual es a los 18 meses.

Es decir, en el retraso simple, el lenguaje es más inmaduro, pero éste se va adquiriendo en el orden esperado.

El vocabulario es escaso y se reduce a las cosas familiares de su entorno. Al ser éste más limitado se hace más difícil construir las primeras frases. Esto hace que en las interacciones estos niños tomen un rol más pasivo, esperan a que se les pregunten y contestan con frases más cortas.

La comprensión del lenguaje, aunque de forma menos llamativa, también puede ser inmadura.

El niño comprende las cuestiones concretas y familiares (“dame la pelota”) pero pueden tener lagunas en los conceptos más abstractos (espacio-temporales) o en comprender frases que hacen referencia a algo que no está presente (¿cuando vas de viaje?”).

¿En qué se diferencia de otros trastornos del lenguaje?

El trastorno específico del lenguaje o disfasia es una patología más severa que el retraso simple del lenguaje. En éste el lenguaje se adquiere también más tarde. Pero lo hace sin respetar las pautas evolutivas de la normalidad y sobretodo suele estar más afectada la comprensión del lenguaje que en el retraso simple.

La respuesta al tratamiento es lenta en este trastorno y mucho más rápida en el retraso simple del lenguaje.

De todas formas, incluso para profesionales expertos, al principio puede ser difícil distinguir un trastorno de otro. A veces, lo que inicialmente parece un retraso simple en el lenguaje, con el paso de los años evoluciona como una disfasia. Es importante consultar pronto, pues la evolución es mejor si se interviene precozmente.

¿Cuáles son las causas del retraso simple del lenguaje?

Existe un componente hereditario, puede haber algún familiar que le ocurrió lo mismo.

También puede haber factores ambientales que causen este retraso:

- Si los padres tienen un pobre o inadecuado vocabulario o estimulan poco a su hijo.

- Cada vez son mas frecuentes las familias bilingües. Esto, también pueden causar el retraso.

- Modelos de crianza (sobreprotección) que pueden entorpecer un correcto desarrollo, como son:

  • Anticiparse a las demandas del niño. No darle oportunidad a decir lo que quieren.

  • Mantener hábitos como comer triturado, el uso del biberón o el chupete más allá del año de vida.

  • Actitudes de indiferencia. No prestar atención a las demandas del niño, despreciar sus intentos de dialogar o ridiculizar sus errores al hablar.

Es importante fomentar la autonomía personal y social del niño.

Por último, otros problemas familiares como situaciones conflictivas o críticas pueden contribuir a un retraso en el lenguaje.

Me dicen que no tiene importancia ¿es verdad? ¿Qué pronóstico tiene este trastorno?

El pronóstico depende de cada caso, aunque suele ser favorable (la mayor parte mejoran antes de los seis años). A pesar de ello, no podemos olvidar que son niños que tienen un ligero riesgo de tener dificultades de aprendizaje, principalmente relacionadas con la lectoescritura.

El retraso simple del lenguaje se asocia en ocasiones a cierta torpeza motora, sobretodo problemas de coordinación en la motricidad fina, en el establecimiento de la lateralidad y en la adquisición de conceptos como colores, formas y espacio-temporales.

El retraso simple del lenguaje puede ocasionar baja autoestima y dificultades en la relación con otros niños, que pueden llevar al aislamiento.

¿Qué puedo hacer si mi hijo tiene retraso simple del lenguaje?

  • Proporcionar modelos adecuados: vocalizar adecuadamente, no hablarles muy deprisa, evitar vocabulario infantil (ej. “papes” por zapatos).

  • Es aconsejable que vaya a la guardería.

  • En casa debemos fomentar el diálogo, respetando su tiempo y modo de emisión. Mantener conversaciones como práctica habitual y agradable, adaptándonos siempre a su nivel comprensivo. Leerles cuentos con imágenes ayuda a ampliar su vocabulario. Introducirlos en canciones infantiles puede ser un buen modo de iniciarlos en la repetición verbal.

  • Completar indirectamente sus frases, completándolas con las palabras que ha omitido (ej. niño dice “papá pelota” y el adulto verbaliza “sí, papa juega con la pelota”.

  • Cambiar sus expresiones incorrectas (e. niño dice “se ha rompido” y su madre corrige de forma indirecta “si, se ha roto"). Deben evitarse los mensajes dirigidos al niño del tipo “así no se habla”, “habla bien”. Optar por, simplemente, proporcionarle los modelos correctos.

  • Promover la autonomía personal del niño. En cuanto a hábitos alimentarios, dejar de usar el chupete, el biberón y comenzar si aún no se hizo, con alimentos enteros.

Siempre se debe consultar con el pediatra. El valorará si debe ser derivado a un Centro de Atención Temprana o Logopedia.

Fecha de publicación: 29-08-2014
Autor/es: