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Antivacunas. ¿Qué hay de cierto???

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Fecha de publicación: 16-06-2014

¿Cuáles son las razones más importantes para vacunar a su hijo?

Las vacunas protegen a su hijo contra enfermedades que pueden ser graves e incluso mortales. Previenen contra algunos cánceres y ciertas enfermedades degenerativas. Impiden la transmisión de estas enfermedades a otros niños de su entorno. Y son seguras y efectivas. Lée nuestro “Decálogo de las Vacunas”.

¿Hay algún motivo por el cual no vacunar a su hijo?

Existen muy pocas contraindicaciones a las vacunas. Sólo algunas enfermedades inmunitarias graves, ciertas alergias muy graves o algunas vacunas de virus vivos en el embarazo.

Hay grupos antivacunas que dan argumentos en contra de las vacunas. Dicen que:

  • “no son necesarias porque muchas enfermedades ya están controladas”,
  • “sobrecargan el sistema inmunológico”,
  • “producen determinadas enfermedades”,
  • “contienen sustancias tóxicas en su composición”,
  • “pueden producir reacciones graves o mortales”.

Vamos a intentar explicar que todos estos argumentos no son ciertos ni están basados en evidencias científicas. 

1. ¿Por qué son necesarias las vacunas si los niños tienen su propio sistema inmunológico que les defiende contra las enfermedades?

Es verdad que nuestro cuerpo puede defenderse contra las infecciones poniendo en marcha una respuesta inmune, pero muchas veces no lo consigue o no es suficiente. En estos casos puede producirse una enfermedad grave con secuelas y llevar a la muerte. Las vacunas ponen en marcha esta misma respuesta inmune específica y protectora, sin tener que pasar la infección natural y los riesgos de padecerla. 

2. ¿Es cierto que las vacunas producen un efecto de sobrecarga y agotamiento del sistema inmunológico de los niños?

Los movimientos antivacunas suelen dar el argumento de que muchas vacunas producirían una sobrecarga inmunitaria que puede debilitar al niño. Pero hay estudios que demuestran que las vacunas incluso múltiples y combinadas no debilitan el sistema inmunológico ni comprometen su función.

A pesar del incremento en el número de vacunaciones en las últimas décadas, las actuales vacunas tienen muchísima menos carga antigénica que hace 30 años. En cualquier caso, los virus, bacterias, patógenos y miles de antígenos a los que los niños se ven expuestos de forma natural cada año, es mucho mayor al número de antígenos a los que se enfrentan con las vacunas.

3. ¿Son las vacunas verdaderamente seguras y efectivas?

Antes de autorizar cualquier vacuna, las autoridades sanitarias exigen a los laboratorios farmacéuticos estudios muy rigurosos y en amplias poblaciones que garanticen su seguridad y efectividad. Además, una vez comercializada la vacuna existe una red de vigilancia a nivel mundial para detectar cualquier incidencia. Buscan la posible relación causal con la vacuna. Aunque hay que tener en cuenta que una relación temporal no siempre es de causa-efecto.

- ¿Cuáles son los efectos secundarios más frecuentes de las vacunas?

Los efectos secundarios suelen ser leves. Pueden ser locales y generales:

  • Los locales suelen ser dolor, enrojecimiento e hinchazón o un pequeño nódulo en la zona de la inyección. Todo esto no suele tener importancia y desaparece en pocos días.
  • Los generales, sobre todo la fiebre, son menos frecuentes. Puede ser muy variable, aunque no suele ser muy alta y se pasa en menos de dos días. Es muy raro que la fiebre dé convulsiones. Pocas veces aparece una erupción en la piel que desaparece sola.  Mucho más raros son los dolores articulares, el llanto persistente o la pérdida del tono muscular.

- ¿Las vacunas pueden presentar reacciones graves que pongan en peligro la vida?

La mayoría de las reacciones alérgicas que siguen a la vacunación son leves y desaparecen solas. Excepcionalmente puede aparecer una reacción grave, la anafilaxia, que precisa atención médica inmediata. Por esto se recomienda que los niños esperen un tiempo de 15-20 minutos en el centro médico tras ser vacunados. Según estudios, el riesgo de anafilaxia es de 0,65 casos por cada millón de dosis. Pero aún en estos casos, la gran mayoría no es mortal. 

En cualquier caso, los riesgos de padecer las enfermedades o sus complicaciones son infinitamente mayores al riesgo de la propia vacunación.

- ¿Qué otros componentes pueden contener las vacunas y que efectos pueden tener en los niños?

Las vacunas contienen otros componentes para aumentar la respuesta inmunológica y conservar la vacuna en buen estado desde su fabricación hasta su administración a los niños. Estos componentes son:

  • Los adyuvantes aceleran, potencian y prolongan la respuesta inmunológica. Suelen ser sales de aluminio. Se unen al antígeno y lo ayudan a llegar a los ganglios linfáticos y a contactar con las células defensivas.
  • Los estabilizantes son los encargados de que la vacuna mantenga sus propiedades y potencia. Entre ellos hay azúcares, aminoácidos, gelatinas y sales.
  • Los conservantes mantienen los viales libres de contaminación. Se trata de antibióticos y sustancias como el fenol que impiden el crecimiento de microorganismos u otros contaminantes.

Todos estos componentes son también rigurosamente estudiados y regulados. Su eficacia y seguridad es asegurada antes de que una vacuna pueda ser comercializada.

¿Qué efectos pueden tener las sales de aluminio que se utilizan como adyuvantes en las vacunas?

Las sales de aluminio son los adyuvantes más seguros y eficaces. Se llevan usando durante más de 60 años. Las autoridades sanitarias regulan la cantidad exacta de aluminio que pueden llevar las vacunas. No se han demostrado ni a corto ni a largo plazo efectos secundarios en relación a ellas. De hecho, la cantidad de aluminio que se pone con las vacunas es muy inferior a la que tomamos con el agua, la leche o los alimentos en general.

4. ¿Contiene alguna vacuna del calendario mercurio o derivados mercuriales como conservante?

El tiomersal es un derivado mercurial. Se usó hace años para evitar la contaminación por bacterias u hongos en las vacunas.

Se ha publicado algún estudio sobre un posible efecto dañino sobre el sistema nervioso en niños y su relación con el autismo infantil. Estudios muy rigurosos realizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) han demostrado que no existe ningún tipo de evidencia científica que relacione el tiomersal con ningún tipo de daño neurológico ni autismo. También se ha descartado su relación con el trastorno de déficit de atención e hiperactividad.

Pese a ello, por un principio de precaución, el tiomersal se eliminó de todas las vacunas infantiles. Actualmente NINGUNA VACUNA DEL CALENDARIO VACUNAL CONTIENE TIOMERSAL O DERIVADOS MERCURIALES (esté financiada o no por el Sistema Público de Salud).

5. ¿Qué relación existe entre vacunas y autismo u otros trastornos de daño cerebral y neurológico?

Una hipotética relación entre autismo y vacuna triple vírica publicada por una prestigiosa revista inglesa en 1998 levantó en su día una fuerte polémica. Durante los años posteriores todos los estudios demostraron que no existía asociación entre esta vacuna y el autismo. En el año 2010, la propia revista denunció al autor por falta de ética y rigor. Todos los organismos médicos y científicos oficiales han confirmado que no hay ningún tipo de relación causa-efecto entre la vacuna triple vírica y el autismo.

Otra polémica fue la relación entre la vacuna de Hepatitis B y esclerosis múltiple. Distintos informes y estudios de Comités de Expertos internacionales, entre ellos la OMS, concluyen que la vacuna no se relaciona con ningún trastorno neurológico, incluyendo la esclerosis múltiple.

También se ha demostrado que no existe relación causa-efecto entre la vacuna de la gripe y el síndrome de Guillen-Barré.

6. ¿Hay alguna vacuna que se relacione con la muerte súbita del lactante?

Las vacunas hexavalentes son cada día más utilizadas ya que reducen el número de visitas y pinchazos. Hace una década se dieron una serie de casos de muerte súbita a los pocos días de poner estas vacunas. A principio del 2005, los organismos de seguridad de las vacunas afirmaban sin ningún lugar a dudas que las vacunas combinadas eran totalmente seguras y no existe ninguna relación con la muerte súbita del lactante.

7. ¿La alergia y el asma tienen alguna relación con las vacunas?

Algunos han intentado relacionar las vacunas con el aumento de asma y enfermedades alérgicas en los países desarrollados. Pero los estudios que han intentado demostrar esta teoría no sólo no han encontrado esta relación causa-efecto, sino que en algunos casos las vacunas son protectoras de estas enfermedades. En este sentido, no hay duda de que la relación beneficio-riesgo favorece a la vacunación.

8. ¿Existe alguna relación entre diabetes y vacunas?

Según algunos hay relación entre la diabetes y las vacunas. Comparan el número de casos de diabetes y el momento en que se han realizado programas de vacunación.

Sin embargo, varios estudios científicos no han demostrado que haya relación entre el uso de vacunas y el riesgo de sufrir diabetes.

9. ¿Las vacunas son obligatorias en España y qué pasa cuando no se vacuna?

Ninguna vacuna es obligatoria en España salvo que una autoridad judicial obligue a ello por alguna epidemia que pueda poner en riesgo a la población.

Los padres deben tener claro que las vacunas no sólo protegen a sus hijos, sino también a todos los demás niños que se relacionan con ellos.

La interrupción de programas vacunales, por distintos motivos, en cualquier país, ha demostrado elevaciones muy rápidas de casos de la enfermedad que se quería prevenir. 

Muchos brotes epidémicos de enfermedades prevenibles por vacunas se dan en comunidades o grupos contrarios a la vacunación. 

Fecha de publicación: 16-06-2014
Autor/es:
  • Olga Ramírez Balza. Pediatra. Centro de Salud Collado Villalba "Estación". Collado Villalba (Madrid)