Padres y pediatras
al cuidado de la infancia y la adolescencia

¿Qué es la alergia?

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Fecha de publicación: 21-01-2012

¿Es frecuente la alergia?

El número de niños y niñas con enfermedades alérgicas ha aumentado mucho en los últimos 20-30 años, sobre todo en los países occidentales. En Europa, más o menos uno de cada cuatro niños/as padece alguna de las enfermedades alérgicas, como:

- alergia a alimentos,

- dermatitis atópica (una clase de eccema),

- asma y

- la rinitis y conjuntivitis alérgica.

¿Qué es la alergia y cuál es su causa?

“No es alérgico el que quiere sino el que puede”. Para “ser alérgico” tiene que haber una predisposición genética (es decir, se hereda en los genes) que se denomina atopia.

Con esta base genética, los niños y niñas alérgicos responden por medio de reacciones inmunológicas de hipersensibilidad (anticuerpos o células de “defensa”) contra unas sustancias llamadas antígenos (suelen ser generalmente proteínas) que están, por ejemplo, en los alimentos (leche de vaca, huevo, cacahuete, soja, frutos secos, pescado, crustáceos, fruta, aditivos).

Otros antígenos denominados aeroalérgenos (están en el aire que respiramos) provocan la reacción inmunológica al contactar con la vía respiratoria (nariz, bronquio) o la conjuntiva del ojo. Ejemplos de aeroalérgenos son: ciertas proteínas del tubo digestivo de los ácaros que viven en el polvo de la casa (D. Farinae y D. Pteronyssinus); pólenes de árboles, arbustos, gramíneas o malezas; epitelio o caspa, saliva u orina de animales (gato, perro, hámster, cobaya, conejo, caballo, vaca); hongos de la humedad (como la alternaria alternata o el cladosporium herbarum).

Otros alérgenos son:

- el veneno de algunos himenópteros (abeja, avispa) que es inoculado por picadura,

- el látex y

- los medicamentos (penicilina y otros antibióticos).

El anticuerpo responsable de las reacciones alérgicas es la inmunoglobulina E.

¿Cómo se manifiestan las enfermedades alérgicas?

Los síntomas de estas enfermedades son muy diversos: desde la sensibilización asintomática (es decir, no se manifiesta con ninguna enfermedad) hasta las reacciones alérgicas mortales (por obstrucción de la faringe y laringe, con inflamación de la lengua que dificulta la respiración; por descenso brusco de la presión arterial; es lo que se conoce como angioedema y anafilaxia), pasando por una amplia variedad de síntomas.

1. En el niño de corta edad (lactante y preescolar) son síntomas sugestivos:

  • La alergia alimentaria: se manifiesta con inflamación de los labios, ojos o la cara, ronchas en la piel (urticaria) que pican, vómitos o diarrea, angioedema y anafilaxia, tras la ingesta del alimento.

  • La dermatitis atópica: eccema en la piel, que es diferente de la urticaria y que produce mucho picor.

  • Los sibilantes (“pitos” en el tórax acompañados de tos y fatiga al respirar) que se presentan con infecciones respiratorias víricas.

2. El escolar y el adolescente pueden tener:

  • Asma: tos, fatiga, tirantez en el tórax y “pitos”, sobre todo por la noche o con el ejercicio.

  • Rinitis y conjuntivitis alérgica: picor nasal y ocular, congestión nasal con mucosidad líquida, estornudos, lagrimeo, ojos rojos.

  • Síndrome de alergia oral: un tipo de alergia alimentaria asociada a rinoconjuntivitis por alergia al polen sobre todo de abedul, artemisa o gramíneas. Hay picor o hinchazón de la boca y la faringe tras la ingesta de determinados alimentos (sobre todo frutas o verduras).

  • Síndrome látex-fruta donde una proteína del látex tiene reactividad cruzada con determinadas frutas (castaña, kiwi, aguacate o plátano). La alergia al látex se desencadena por el contacto con objetos de goma natural (guantes de goma, globos, chupetes, tetinas, gorros de natación,…).

  • La alergia a alimentos, medicamentos, picadura de himenópteros o al látex se puede manifestar como urticaria, angioedema e incluso como anafilaxia.

¿Qué es la “marcha atópica”?

Los niños lactantes que tienen elevada la inmunoglobulina E frente a los alérgenos de clara de huevo o leche de vaca tiene muchas posibilidades de desarrollar sensibilización a aeroalérgenos y síntomas de rinoconjuntivitis y de asma a los 7-10 años de edad.

La dermatitis atópica en el lactante también predispone a padecer asma. Este devenir a lo largo del tiempo de varias enfermedades alérgicas en un mismo niño o niña se conoce como “marcha atópica”.

Lo primero, en el niño de corta edad, es la sensibilización a alérgenos alimentarios con síntomas de alergia alimentaria o dermatitis atópica. Cuando el niño es ya preescolar, escolar o adolescente se desarrolla sensibilización a aeroalérgenos con síntomas de asma o rinoconjuntivitis alérgica.

¿Por qué es importante saber si un niño tiene alergia?

Porque permite identificar desde muy temprana edad quién tiene riesgo de desarrollar en el futuro otras enfermedades alérgicas y a quién hay que poner un tratamiento específico. Las enfermedades alérgicas constituyen uno de los principales problemas de salud en la infancia y adolescencia, por su elevada frecuencia, por su persistencia a lo largo de la vida y porque empeoran la calidad de vida de los niños y su familia.

Estas enfermedades se pueden controlar con medidas de evitación de los alérgenos, con tratamiento farmacológico o mediante inmunoterapia.

Muchos niños/as con alergia a un determinado alimento llegan a tolerarlo con el tiempo (muy frecuente en el caso de la leche y del huevo). Hoy en día se usan pautas de desensibilización a alimentos (leche) para lograr su tolerancia. En el caso que no se tolere hay que evitar dicho alimento.

Hay tratamiento farmacológico para el control de la dermatitis atópica (corticoides o tacrólimus/pimecrólimus aplicados en la superficie cutánea). El tratamiento del asma y la rinoconjuntivitis alérgica se verá en otros capítulos.

Es importante que el personal del colegio conozca bien:

- si el niño tiene asma o algún tipo de alergia,

- cuáles son las medias de evitación de la sustancia alérgica y

- el tratamiento adecuado si el niño/a sufre una crisis de asma o de dificultad respiratoria.

¿Hay que hacer pruebas de alergia? ¿En qué casos y a qué edad?

Por lo general, las pruebas específicas de alergia se deben hacer en: todas las personas con posibles síntomas alérgicos graves, persistentes o recurrentes; y en las que necesitan tratamiento preventivo continuo, independiente de la edad del niño. Sólo en el 50% de los casos se confirma el origen alérgico de los síntomas de sospecha.

Las pruebas de la alergia se pueden realizar in vivo [en la piel: prick test (Figura 1); intradermorreacción] o in vitro (con una muestra de sangre para cuantificar inmunoglobulina E específica frente al alérgeno sospechoso). Con estas pruebas se consigue saber a qué está sensibilizado y según los síntomas que presente, correlacionarlos con alguno de esos alérgenos (no todas las sensibilizaciones dan síntomas de enfermedad).

En algunos casos de alergia alimentaria será necesario realizar una prueba de provocación alimentaria controlada.

Figura 1. Prick test.

Paciente en edad escolar sensibilizado a ácaros (dermatophagoides farinae y dermatophagoides pteronyssinus) y pólenes de gramíneas (mezcla de gramíneas III). Son los habones del brazo derecho. Control positivo (histamina) es el habón del brazo izquierdo.

Se observa parte del material necesario como la caja con los frascos de los alérgenos, lancetas, adrenalina pre-cargada, regla milimetrada, rotulador, celo,….

Fecha de publicación: 21-01-2012
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