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Antitérmicos (para la fiebre)

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Fecha de publicación: 4-10-2011

¿Qué son los antitérmicos?

Son medicamentos que sirven para tratar la fiebre.

Los de uso habitual, sirven también para tratar el dolor. Además, uno de ellos, sirve para la inflamación.

¿Qué hacer con la fiebre?

La fiebre es la respuesta de nuestro cuerpo cuando hay una infección. La fiebre no es una enfermedad. Es una respuesta buena y normal. No hay que pensar que el niño está más grave. Si el niño está grave es por otra causa. No se debe tener miedo a la fiebre. No se debe preocupar demasiado.

Siempre hay que comprobar la fiebre. Hay que tomar la temperatura con el termómetro. La axila será el lugar preferido. Aunque hay lugares alternativos. Hay que saber que la temperatura rectal es la más precisa. Es mejor usar el termómetro electrónico digital.

Antes de tratar la fiebre hay que valorar el estado del niño/a. Si no hay señales de alarma, se debe empezar con el uso de medidas de tipo físico: quitar ropa excesiva, dar líquidos, disminuir actividad física y baño con agua tibia. El baño se usa si el niño se siente cómodo.

Lo primero, cuando el niño tiene fiebre, es saber cuál es la causa. Tener fiebre no es un riesgo para tener alguna complicación.

No siempre hay que tratar la fiebre con medicamentos. Muchas fiebres son procesos benignos y autolimitados.

La fiebre suele tener un límite. No sube indefinidamente. Rara vez supera los 40,5º C. No hay evidencia de que por sí sola produzca efectos adversos. 

Empleo de los antitérmicos

El objetivo de las medicinas es el alivio del malestar que acompaña a la fiebre. No se pretende dejar al niño sin fiebre. Sus principales características son:

  • Bajan la fiebre un estrecho margen (1-1,5º C).
  • Tienen beneficios si se usan bien. Pero pueden tener efectos perjudiciales. Por ello, hay que ser cauto en su uso.
  • No bajan la fiebre por debajo de los límites normales de la temperatura.
  • En los niños con predisposición a tener convulsiones febriles no disminuyen el riesgo de tener una convulsión
  • No previenen la fiebre.
  • No se deben dar antes de poner una vacuna. Sólo darlos si es necesario porque el niño tenga fiebre.
  • Si el niño está durmiendo no necesita despertarlo para dar el antitérmico.

Hay que tener cuidado si toma medicinas para la tos o el resfriado. A veces, este tipo de medicinas también tienen antitérmico. Si esto ocurre podríamos dar más dosis de la que necesita el niño. 

¿Cuándo utilizar los antitérmicos?

Se pueden usar cuando:

  • La temperatura es mayor de 38-38,5º C en la axila.
  • Cuando la fiebre produce malestar en el niño/a.
  • Si hay antecedentes de crisis convulsivas febriles, enfermedades cardiacas, respiratorias, neurológicas o metabólicas importantes.

Antitérmicos de uso común

En los niños usamos estos dos tipos:

  • Paracetamol. Se puede dar cada 4-6 horas. No más de cinco tomas al día. El peligro es poder hacer daño al hígado. No se puede dar si el niño tiene menos de 3 kg de peso.

Presentación en gotas, solución oral, comprimidos (duros, bucodispersables y efervescentes), sobres y supositorios.

  • Ibuprofeno. Se puede dar cada 6-8 horas. El peligro es poder hacer daño al estómago o al riñón. No se debe dar cuando hay vómitos continuados. No se puede dar si el niño tiene menos de 3 meses o menos de 5 kg de peso. Tiene además efecto antiinflamatorio.

Presentación en solución oral a dos concentraciones 2 y 4 %, comprimidos (duros y dispersables), sobres.

La dosis se calcula por el peso. Es más correcto que usar la edad. La dosis total se fracciona por toma. (Puedes calcular la dosis fácilmente con esta calculadora que proporciona el Servicio Madrileño de Salud: http://www.elgipi.es/ciap.htm#A)

Se sugiere comenzar con paracetamol. El ibuprofeno lo dejamos como alternativa, sobre todo si se buscan efectos antiinflamatorios.

Otros consejos para el manejo de la fiebre

  • Dele antitérmico al niño, sin duda, si tiene fiebre alta, malestar o es de un grupo de riesgo. No espere a que lo vea un médico.
  • Los fármacos antitérmicos no deben alternarse. Podría ser más efectivo pero no está claro si la reducción de la temperatura es significativa. Puede originar error en las dosis, ser tóxico y pensar que hay que tener miedo a la fiebre.
  • Sólo si damos un antitérmico, y a las 3-4 horas la temperatura es alta y el malestar no mejora, es razonable intercambiarlos. Por ejemplo, si comenzamos con paracetamol y no mejora, la próxima vez, se puede dar ibuprofeno en vez de paracetamol.
  • Deben seguir las recomendaciones de su pediatra. No se olvide de leer las indicaciones señaladas en los prospectos.
  • No use Ácido Acetil Salicílico (Aspirina®) o friegas de alcohol como tratamiento de la fiebre.
  • No use los antitérmicos en la fiebre por calor (insolación, golpe de calor). En este caso se usan medidas físicas.
  • Se podría repetir la dosis si el niño vomita  antes de 10 a 15 minutos tras la ingesta. También, si se ha administrado como supositorio y lo expulsa entero inmediatamente, 

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Fecha de publicación: 4-10-2011
Última fecha de actualización: 12-06-2016
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