Padres y pediatras
al cuidado de la infancia y la adolescencia

Las fórmulas infantiles 3 y 4 “de crecimiento”, ¿son realmente necesarias?

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Fecha de publicación: 12-03-2017

¿Qué son las fórmulas “de crecimiento”?

Las fórmulas infantiles “de crecimiento” son fórmulas modificadas para los niños a partir de un año. Están diseñadas para servir de transición entre la leche materna o de continuación y la leche de vaca.

No hay normativa que regule la composición de dichas fórmulas. Hay gran variedad en el mercado, tanto en fórmulas lácteas como otras que incorporan cereales o fruta. Nos centraremos en las primeras.

Se les conoce como fórmulas 3 y 4 o “de crecimiento”. Llamarse así parece que implica un efecto adicional sobre el crecimiento del niño, por lo que creemos que es errónea.

¿Cuáles son los requerimientos nutricionales del niño a partir del año de vida?

Para entender el objeto de dichas fórmulas hay que conocer los requerimientos nutricionales del niño entre 1 y 3 años de edad.

En la tabla 1 se muestran las vitaminas, minerales, calorías e ingesta de proteínas, carbohidratos y grasas recomendadas.

¿En qué se diferencian de la leche de vaca normal?

- Las principales diferencias con la leche de vaca son que las leches de crecimiento están enriquecidas en hierro, vitamina D, iodo y ácidos grasos omega-3, además de prebióticos y probióticos.

- Tienen más ácidos grasos poliinsaturados frente a ácidos grasos saturados, más fibra y menos proteínas.

- Son iguales en cuanto al contenido de calcio, fósforo, magnesio, cobre, vitamina A, E, C, etc. 

- Las calorías son muy similares, aunque las leches de crecimiento presentan una distribución más equilibrada.

- Con las leches de crecimiento se asegura la ingesta diaria de varios componentes imprescindibles en el niño (gráfico 1). Pero dichos componentes se podrían obtener de una dieta equilibrada con un adecuado consumo de verduras, hortalizas, pescado azul, huevos, legumbres o carnes.

Al tener más proteínas, no habría que consumir más de 750 ml de leche de vaca al día. Aún así, se sobrepasaría la cantidad diaria recomendada.

Entonces, ¿qué leche doy a mi hijo?

En niños de 1 a 3 años con dietas variadas y equilibradas (prestando especial atención a la vitamina D), que comen verduras, carnes y pescados, no son necesarias las leches “de crecimiento”. En cambio, para niños selectivos con la comida o caprichosos que podrían tener algún déficit, estas fórmulas podrían ser una opción.

Por otra parte, la leche de vaca conlleva un excesivo aporte de proteínas en la dieta. Esto se ha relacionado con obesidad a medio y largo plazo, pero aún no hay estudios suficientes para demostrar que hay un riesgo para la salud si se consume a partir del año. Pero hay que tenerlo en cuenta. Además, a veces se puede producir un excesivo aporte de solutos al riñón, lo que puede ser perjudicial.

El precio es otro factor. Las fórmulas de crecimiento son más caras que la leche de vaca simple, con diferencias de hasta un euro por litro según la marca. 

Descárgate la presentación con los PUNTOS CLAVE: 

Fecha de publicación: 12-03-2017
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