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Laringomalacia

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Fecha de publicación: 27-03-2016

¿Qué es la Laringomalacia?

Es la anomalía congénita más común de laringe. Representa 60% a 70% de los casos de estridor en los recién nacidos y lactantes. Su causa se desconoce.

La laringe (caja de la voz) se colapsa fácilmente, lo cual provoca respiración ruidosa (el estridor) y a veces dificultad para respirar. El cartílago y otros tejidos cercanos que sostienen la laringe son débiles, por lo que puede colapsarse o cerrarse, interfiriendo con el paso del aire.

También puede haber problemas con la alimentación.

Los síntomas generalmente aparecen sobre las 2 semanas de vida. Y en la mayoría de casos se resuelven entre los 12 y 18 meses de edad, sin necesidad de tratamiento. Sólo el 10% requiere operación.

¿Cuáles son los síntomas?

El síntoma principal es la respiración ruidosa, llamada estridor. Consiste en un sonido agudo, alto, producido por la estrechez de las vías respiratorias altas cuando el bebé inhala el aire. Se trata de un ruido inspiratorio musical, polifásico que puede ser permanente o intermitente. Los accesos pueden coincidir con períodos de agitación (como el llanto) o la alimentación. Desaparecen generalmente con el sueño.

En los casos severos, el estridor se acompaña de dificultad respiratoria: tiraje supra esternal (más o menos acentuado) y fuerte depresión de la punta del esternón al inspirar (por la obstrucción supra glótica). También puede existir dificultad para la alimentación, episodios de regurgitación asociados y, en casos graves, alteración de la curva de crecimiento.

Diagnóstico

La laringomalacia se sospecha en un lactante que presenta estridor inspiratorio que empeora con el llanto, la alimentación y la agitación.

El diagnóstico se puede confirmar a través de una prueba llamada laringoscopia. Es una sencilla prueba realizada por el Otorrinolaringólogo (ORL). Éste introduce un pequeño tubo flexible a través de la nariz del niño hasta llegar a la laringe. Así comprueba si existe un cierre al paso del aire en esa zona, durante la respiración. Se puede realizar en la consulta del especialista sin necesidad de anestesia. Permite confirmar el diagnóstico de forma rápida en la mayoría de los casos (88%).

Seguimiento

Debido a que no es nada grave y se resuelve por sí solo en la gran mayoría de los casos, el seguimiento se puede realizar desde la consulta del pediatra de atención primaria.

En los casos en que se asociara a dificultades para la alimentación, signos de dificultad respiratoria o persistencia durante el sueño, sería aconsejable consultar a un especialista ORL.

Tratamiento

Generalmente no precisa un tratamiento específico.

- Si los síntomas son muy molestos se pueden tomar algunas medidas para tratar de aliviarlos, como: dar la toma más lentamente con el niño incorporado o utilizar fórmulas espesadas.

- En los casos en que haya reflujo asociado, puede recomendarse un tratamiento específico para ello.

- Solo en situaciones con síntomas severos o si el niño presenta dificultades para la alimentación o crecimiento, podría estar indicada la cirugía.

La laringomalacia es un problema que puede resolverse espontáneamente. De no ser así, hay tratamientos disponibles. 

Descárgate la presentación con los PUNTOS CLAVE: 

Fecha de publicación: 27-03-2016
Autor/es:
  • Joan Martí Fernández. Pediatra. Centro de Atención Primaria “La Marina”. Barcelona
  • Elisabet Gimeno Arcos. Enfermera. Línea de Pediatría. Centro de Atención Primaria "La Marina". Barcelona
  • Raquel Villar Bello. MIR de Medicina Familiar y Comunitaria. Centro de Atención Primaria "La Marina". Barcelona