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Dentición ¿qué es normal y qué alteración?

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Fecha de publicación: 16-11-2011

La exploración de la boca y el control de la erupción dentaria forman parte de la exploración física del niño.

El pediatra es el que verá si todo es normal. Dará un consejo adecuado y hará el diagnóstico precoz de las lesiones bucales. Todo ello a fin de que se puedan resolver sin secuelas.

¿Qué peculiaridades tiene la boca del recién nacido y del niño pequeño?

En la boca del bebé y del niño pequeño se pueden ver algunas lesiones que no son síntoma de enfermedad y que se curan por sí mismas sin ningún tratamiento, como son:

  • Quistes de inclusión: pequeños puntos redondeados y de color blanquecino en el paladar (perlas de Epstein) o en las encías (nódulos de Böhn).
  • Quiste y hematoma de erupción: bulto en la encía de color azulado, que sale antes que el diente y que desaparecerá cuando salga éste.
  • Callo de succión: una pequeña ampolla en la zona central del labio superior. Se debe a la succión y que se irá sin más en unas semanas.
  • Frenillos. El frenillo superior va desde la encía al labio superior; a veces separa los incisivos centrales durante un tiempo, con la edad disminuirá de tamaño sin tratamiento. El frenillo sublingual une la parte inferior de la lengua con el suelo de la boca.

Las lesiones más frecuentes en niños pequeños que hay que tratar, son las siguientes:

  • Hipertrofia de frenillo lingual: un frenillo corto, puede limitar la movilidad de la lengua, dificultar la alimentación en el bebé o la pronunciación en el niño mayor. En estos casos debe ser tratado quirúrgicamente.
  • Enfermedad de Riga-Fede: úlcera lingual que se debe al borde cortante de un diente natal o neonatal. Se trata con antisépticos, para evitar infecciones. Si le duele durante la alimentación, hay que extraer el diente.

¿Cuál es el proceso normal de la erupción de la dentición primaria?

Los dientes de leche suelen comenzar hacia los 6 meses de vida. A los 2,5 años se han completado. Aunque los dientes suelen salir en un orden determinado, hay muchas variaciones, sin que ello quiera decir que haya una enfermedad en el niño. La dentición caduca se compone de 20 piezas.

- Emergencia precoz: Se pueden ver algún incisivo central en un recién nacido (diente natal) o que salga en las primeras semanas de vida (diente neonatal). Si el diente no se mueve mucho, no debe extraerse para no alterar el crecimiento y el desarrollo de la oclusión.

- Emergencia retrasada: si el inicio de la erupción dental se retrasa más allá de los 13-15 meses, hay que pensar que la causa pueda ser una enfermedad. Aunque lo más probable es que se deba a un patrón familiar.

Hacia los 4-5 años de edad aparecen los diastemas o espacios que separan unos dientes de otros. Este hecho es normal. Se debe a que las bases óseas crecen como preparación para la erupción de los dientes permanentes, que son de mayor tamaño que los temporales.

¿Qué síntomas acompañan a la erupción dentaria?

Puede haber molestias generales como irritabilidad, febrícula, aumento de salivación, rechazo de la alimentación, diarrea o dermatitis del pañal que, por lo general, son leves y ceden en poco tiempo.

A nivel local, la encía perforada por el diente emergente puede estar enrojecida (gingivitis marginal). En otros casos, parte de la encía aún no retraída (opérculo) se queda sobre el diente. Si al masticar se produce dolor e inflamación, se puede tratar con antiinflamatorios.

En cambio, no se ha demostrado una relación causa-efecto entre la erupción dentaria y los catarros o la otitis media aguda, a pesar de su coincidencia en el tiempo. No pueden atribuirse sólo a la dentición síntomas graves con fiebre elevada o persistente o un estado de gravedad del niño.

Alteraciones de los dientes

A.- Las alteraciones del color dental son las que vemos más veces.

  • Un diente que se torna color grisáceo, tras un traumatismo previo, no hay que tratarlo.
  • Los dientes pueden tener coloración anaranjada o verde-negruzca, por mala higiene, por proliferación de gérmenes o por medicamentos como el hierro. En estos casos hay que cuidar la higiene con el cepillado frecuente. Si no se resuelve, consultar al odontólogo.

B.- Anomalías de número: algunos niños tienen un diente de más (diente supernumerario) o les falta alguno (anodoncia). No les suele causar ningún trastorno.

C.- Anomalías de tamaño y forma: algunos niños poseen dientes más pequeños (microdoncia) o más grandes de lo normal (macrodoncia) o dientes de forma alterada (fusión de dos dientes en uno sólo).

En todos estos casos se debe consultar al odontólogo para valorar y hacer un diagnóstico correcto y descartar una enfermedad subyacente. Muchas de estas alteraciones no precisan ningún tratamiento. Para el resto, hay soluciones ortodóncicas.

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Fecha de publicación: 16-11-2011
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