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Presencia de los padres en los procedimientos dolorosos de sus hijos

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Fecha de publicación: 7-03-2014

El dolor no es valorado adecuadamente en los niños, más aún si los niños son pequeños y solo pueden expresarse por el llanto. En algunos hospitales y centros de salud aún se separa a los niños de sus padres ante pruebas dolorosas y agresivas como la extracción de sangre o la hospitalización.

¿Se puede disminuir el sufrimiento de los niños permitiendo a los padres acompañar a sus hijos?

En muchos estudios se ve que el hecho de que estén los padres da a los hijos mayor confortabilidad cuando sufren dolor. Si están los padres disminuye el temor y estrés a lo desconocido, mitiga su dolor, ayuda a calmar y consolar al niño

¿Se debe ofrecer a los padres acompañar a sus hijos continuamente en el hospital o centro de salud?

No sólo se debe ofrecer, es un derecho del niño recogido en la declaración del Parlamento Europeo en 1986: “El niño debe estar acompañado por sus padres o la persona que los sustituye, el mayor tiempo posible”. En base a este derecho, los profesionales sanitarios no deben “invitar” a los padres a esperar fuera ni en el caso de que “lo digan las normas del centro”.

¿Estorba la familia en la realización de pruebas?

La familia no estorba, sino que ayuda y mejora el trabajo. Muchos estudios demuestran que si están los padres disminuye la ansiedad de los niños sin que los profesionales que llevan a cabo la técnica presenten un aumento de estrés u otras complicaciones secundarias como errores al realizar el procedimiento.

¿Cómo ayudan los padres a sus hijos?

Los padres son los mejores aliados de los niños ante cualquier prueba que les cause dolor y nos podrán ayudar ya sea haciendo terapia conductual como explicando al niño todo lo que se le va a hacer; y en el momento de la prueba, calmándolo y consolándolo.

¿Desde qué edad los niños sufren?

Los niños experimentan dolor y ansiedad desde las primeras semanas de edad gestacional; incluso éste es mayor cuanto menor es la edad. En los recién nacidos el contacto piel con piel con la madre favorece su desarrollo y bienestar disminuyendo el dolor ante pruebas como la punción del talón, extracción de sangre o vacunación. La lactancia materna también hace que el dolor ante la vacunación sea menor (Tetanalgesia).

¿En qué procedimientos y lugares deberían estar los padres con sus hijos?

En todos, tanto en pruebas complejas como sencillas: extracción de sangre, suturas, punción lumbar, biopsias, endoscopias, incluso en las maniobras de resucitación si así lo quieren.

Esto debe ser así en hospitales, centros de salud, centros de vacunación, salas de dentistas…

¿Puede causar daños traumáticos para el niño la separación de sus padres?

La hospitalización y la realización de pruebas dolorosas a los niños pueden tener efectos emocionales negativos para ellos y sus familias si no se favorece la humanización en la atención a los niños.

No hay ningún momento, por extrema que sea la enfermedad, en que unos padres no puedan acariciar a su hijo. Los hijos son de los padres y ellos deben ser sus principales cuidadores.

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Fecha de publicación: 7-03-2014
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