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Cera en el oído

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Fecha de publicación: 10-01-2012

¿Qué es el cerumen? ¿Para qué sirve?

La cera del oído también se llama cerumen. Es una sustancia normal del conducto auditivo externo. Nos protege del daño que pueden causar objetos y sustancias que entren en el oído.

Está formada por secreciones de las glándulas de la piel del conducto auditivo, que arrastran pelos, células que se descaman y sustancias que entran en el oído. La cera se produce en la parte más externa del conducto auditivo y, poco a poco, va saliendo hacia fuera.

Es normal que el aspecto de la cera varíe mucho de unas personas a otras, e incluso en una misma persona. Puede ser desde casi líquida a muy dura; y de casi blanca a casi negra, o rojiza o ámbar. Esto no dice que haya ningún problema.

Y los tapones de cera, ¿por qué se forman?

No es raro que la cera se acumule en el oído, taponándolo del todo o solo en parte. Esto le sucede a uno de cada 10 niños.

Algunas personas tienen más facilidad que otras a que se les formen tapones de cera. Puede ser por la forma de su conducto auditivo, con alguna estrechez que dificulte la salida de la cera. También puede ser porque se produzca más cera de lo habitual. Este "exceso de producción" se puede dar en personas sanas y también como respuesta a lesiones o a que haya agua retenida en el conducto.

A veces se forma el tapón porque hay algún cuerpo extraño en el oído, como por ejemplo algodón. Y también por la costumbre de limpiar los oídos con bastoncillos. Con el bastoncillo se empuja la cera hacia dentro y se hace más difícil que salga al exterior.

¿Qué problemas pueden dar?

Los tapones de cera no suelen dar síntomas, aunque a veces pueden dar molestias como:

  • parece que se oye menos
  • dolor en el oído
  • parece que el oído lleno
  • picor
  • tos
  • mareo o vértigo

¿Cómo puedo saber si tengo cerumen impactado?

Basta con que su pediatra le mire los oídos con el otoscopio. Es algo simple y sin riesgo.

¿En qué casos conviene quitar el cerumen del oído?

Cuando se tienen molestias: se oye menos, hay dolor… Y a veces, cuando hay que examinar el oído y la cera lo impide.

Así que no hace falta quitar la cera cuando no hay síntomas. Porque se suele ir sin hacer nada y sirve para proteger el oído.

Solo en niños pequeños o con discapacidad es mejor quitar los tapones aunque no haya síntomas.

¿Cómo se quitan?

Cuando haya que quitar el tapón de cera se debe consultar con el médico. Si no se hace bien se puede hacer daño.

Hay 3 métodos: las gotas para ablandar la cera, la irrigación del conducto auditivo y la extracción manual.

1) Las gotas para ablandar la cera: se pueden usar si no hay perforación del tímpano. No se deben usar si se tiene o se ha tenido algún síntoma, enfermedad o lesión que sugiera perforación: como supuración o dolor de oído, o haber tenido otitis. Tampoco se deben usar si hay una infección del conducto auditivo.

Hay muchas sustancias que ablandan la cera. Los preparados a base de aceite y de agua oxigenada son los que más se utilizan. También sirven las gotas de aceite de oliva o de almendras.

Se ponen en el domicilio: procura que estén a la misma temperatura del cuerpo, acuesta al niño de lado, ponle unas pocas gotas en el oído y mantenlo en esa postura unos 5 a 10 minutos. Se repite 2 ó 3 veces al día, durante un máximo de 3 a 5 días.

Es raro que poner estas gotas dé problemas. Aunque a veces pueden dar reacciones alérgicas, otitis externa o dolor de oído.

2) La irrigación o lavado del oído. Se usa mucho. Es seguro y eficaz cuando lo hace un profesional sanitario. Consiste en introducir en el oído abundante líquido, generalmente agua templada o suero fisiológico también templado, con una jeringuilla grande.

Es más fácil la extracción si se ponen antes gotas para ablandar la cera.

No suele dar problemas. Aunque raras veces puede quedar líquido retenido detrás del cerumen y producir una infección. O puede ocasionar una perforación del tímpano, o notarse una menor audición, dolor o vértigo tras la irrigación.

3) El ORL hace la extracción manual con instrumental adecuado cuando ni las gotas ni el lavado han ido bien, o si hay algún problema como una perforación timpánica.

No se deben usar las velas para el oído. No sirven y son peligrosas. Pueden quemar el oído o la cara, bloquear el conducto auditivo, producir infecciones y perforaciones de tímpano.

¿Podemos prevenir que se formen?

Es importante no meter bastoncillos de algodón ni cualquier otro objeto en el conducto auditivo para limpiar los oídos. Para limpiar el oído basta con mojar y limpiar la oreja en la ducha.

El profesional sanitario puede aconsejar que se pongan algún preparado cada cierto tiempo a las personas con tendencia a tener tapones de cera. O que vayan a que se les extraiga el cerumen cada 6 a 12 meses. No se deben usar a diario las gotas para ablandar la cera.

Descárgate la presentación con los PUNTOS CLAVE: 

Fecha de publicación: 10-01-2012
Última fecha de actualización: 13-04-2017
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