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Padres y pediatras
al cuidado de la infancia y la adolescencia

Recetas de familia

Recetas de cocina tradicional, saludables, apetecibles y fáciles de elaborar. Para disfrutar con la cocina y comiendo en familia. (Elaboradas por Carmen de la Torre, madre y pediatra, le gusta cocinar).

En meses fríos son muy apetecibles y bien aceptados por los niños los platos de cuchara calientes tan típicos de nuestra cocina tradicional. Y la carne picada es una manera cómoda de ofrecer este nutriente a los niños más pequeños.

El arroz es uno de los cereales que no puede faltar en la dieta de los niños. Es una fuente principal de hidratos de carbono lentos (buenos), minerales (calcio, fosforo) y vitaminas (D, B). Se puede preparar de muchas maneras, con cualquier ingrediente, incluso en postres.

El azúcar (dulces) en la dieta infantil ha de evitarse al máximo por su relación con la obesidad y la caries. Con ocasión de una celebración o un día especial, siempre es mejor ofrecerles un postre casero que productos industriales menos sanos.

El calabacín es una hortaliza. Cocinado con piel conserva sus propiedades y sabor. Es una de las verduras que suelen aceptar mejor los niños al principio. Se prepara en purés, relleno, a la plancha, al horno, como guarnición, en tortilla, etc....

El cocido es un guiso tradicional que se prepara con diversas carnes, verduras y legumbres. Se puede presentar como plato único o en varias partes. Contamos con incontables variedades (madrileño, andaluz, castellano, lebaniego, montañés) aunque cada familia lo elabora a su estilo.

Es un plato muy saludable y socorrido para las cenas de otoño e invierno, fácil y rápido de realizar y muy agradable al paladar de los más pequeños.

Durante los meses de frío las sopas y cremas son un plato ideal, y muy aceptado por los niños, sobre todo para las cenas. Es importante ofrecer variedad de sabores y texturas. Esta crema de espárragos blancos, muy fácil de hacer, se puede tomar también fría.

El pescado azul es un alimento esencial de nuestra dieta mediterránea al aportar grasas buenas (omega 3) beneficiosas para la salud cardiovascular. Y el sésamo es una semilla que ha de introducirse en la dieta de los niños con frecuencia.

Es un plato, de origen marroquí, muy completo. Pueden utilizarse diferentes verduras y aderezarse con las especias a gusto de cada familia. Además suele ser muy bien aceptado por los niños.

El brócoli es un vegetal con múltiples propiedades. Es mejor aceptado por los niños que otros de la misma familia como la coliflor o el kalé. Si se consume poco cocinado, aumentamos sus propiedades y se reduce ese sabor particular que a veces no gusta a algunos.

Estas galletas están deliciosas, son fáciles de elaborar y una alternativa saludable, al no llevar azúcar.

El garbanzo es una de las legumbres más usadas en nuestra cocina mediterránea.

La hamburguesa, cuando es casera, puede ser un plato sano. Lo importante es que la carne sea de calidad y esté limpia de grasa. Los niños las toman bien por su sabor y facilidad para masticarlas. Esta receta les resulta más apetecible por el relleno de queso.

Las judías son una de las legumbres más completas y forman parte de la dieta mediterránea. La manera más sana de prepararlas es en guiso con verduras, con almejas, con setas o en ensaladas.

La pasta en un plato importante en la dieta mediterránea, muy versátil de preparar y apetecible a los niños.

Las legumbres son la base de nuestra dieta mediterránea. Deben de incluirse en una dieta sana, al menos, 2 días a la semana. Las lentejas son un nutriente casi completo.

Es una típica receta vasca con diferentes opciones de preparación. Con este plato aportamos las proteínas animales, con grasas saludables del pescado y los hidratos de carbono complejos de las patatas.

La pasta es un plato que gusta a todos los niños. Aporta hidratos de carbono complejos o lentos, que han de ser el nutriente fundamental y mayoritario en su dieta. También aporta fibra y vitaminas (A y B). Admite múltiples preparaciones ,pudiéndose cocinar con verduras, pescados y carnes.

Es un plato casi completo. Al aporte de los hidratos de carbono lentos (buenos) de la pasta se suma la fibra del calabacín y las almendras.

Se presentan varios ejemplos de condimentos fáciles para preparar pasta, todos ellos con verduras. Únicamente hay que tenerlos preparados y, a la hora de comer, añadirla a la pasta, sirviendo inmediatamente.

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