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Mi hijo tiene neumonía; ¿es grave, doctor?

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Fecha de publicación: 14-10-2011

¿Qué es la neumonía?

Es una inflamación de los pulmones. Ocasionada generalmente por virus y/o bacterias.

Es una inflamación de los pulmones. Casi siempre debida a una infección por virus y/o bacterias. 

¿Cómo se produce la infección?

Los gérmenes pueden llegar a los pulmones por diversas vías. Las más frecuentes son:

  • La inhalación de bacterias o virus que están en la nariz o garganta del niño.

  • Por el aire, a través de las gotitas que producen las personas enfermas al toser o estornudar.

  • Por compartir vasos, cubiertos, juguetes, otros utensilios o tocar pañuelos de un enfermo.

¿Qué síntomas presenta?

Los síntomas pueden variar. Dependen de la edad, el germen que tenga y si el niño tiene alguna enfermedad importante previa. Debe consultar si su hijo además de fiebre tiene:

  • Tiene una respiración muy rápida.
  • Respira con dificultad. No es que tenga la nariz tapada. Le cuesta respirar porque no le entra bien el aire en los pulmones. Por eso se le oyen pitos en el pecho, se le hunden las costillas o cada vez que respira abre mucho los orificios de la nariz.

También puede tener tos. A veces no se tiene tos desde el principio. Los niños mayores y adolescentes a veces notan dolor en el pecho. Otros síntomas: escalofríos, cansancio, pérdida de apetito o vómitos.

La neumonía por virus afecta sobre todo a menores de 3 años. Suele empezar poco a poco. Primero se tiene un simple catarro y luego con otros síntomas como no querer comer, vómitos o el niño está más irritable.

Hay algunas bacterias como Mycoplasma y Chlamydia, que causan neumonía sobre todo en niños mayores de 4-5 años y adolescentes. Igual que las que son por virus, sus síntomas comienzan de forma progresiva, son más leves, puede que no exista fiebre o no sea muy alta. La tos es más seca y se tiene dolor de cabeza y muscular. Son las llamadas neumonías atípicas.

En cambio, la neumonía bacteriana típica empieza de manera brusca con fiebre alta, regular estado general y a veces dolor torácico. La produce casi siempre el neumococo. Suele afectar a niños más mayores que las víricas, aunque pueden darse a cualquier edad. A veces la infección es mixta (virus y bacterias). 

¿Qué puedo esperar en la consulta?

  • El pediatra puede diagnosticar la neumonía con la información que usted aporte y la exploración del niño.
  • A veces solicitará una radiografía de tórax para confirmar el diagnóstico. No siempre es necesaria.
  • Hará una revisión de control en 24-48 horas o cuando lo considere necesario para ver la evolución. La mejoría se observa en 1-3 días.  Es probable que la tos dure semanas.
  • Puede que el pediatra mande el niño al hospital si lo ve grave o por otros motivos. 

Si la evolución es buena no hay que hacer radiografía de control. Las radiografías emiten radiaciones. Si hay que hacer otra radiografía no se debe de hacer antes de 4 semanas. 

¿Cómo se trata la neumonía?

La mayoría de los niños pueden tomar el tratamiento en su casa. Ingresan en el hospital: los niños muy pequeños, los que parece que están graves o los que tienen alguna enfermedad que se puede complicar.

En casa debe tener en cuenta:

  • Si tiene fiebre tomará paracetamol o ibuprofeno.
  • Dar de beber líquidos. Así estará bien hidratado.
  • Pueden aliviarle los lavados nasales con suero fisiológico y aspirar las secreciones.
  • No se recomienda usar medicinas para la tos. Si quitamos la tos no se eliminan los mocos que produce la infección.
  • No se recomiendan mucolíticos ni expectorantes. Pueden tener efectos secundarios graves.
  • Le dirán que tome antibiótico si se sospecha neumonía por una bacteria.
  • Los antibióticos no sirven si la neumonía es por virus. Estos niños sólo necesitan control.

Siga siempre los consejos de su pediatra. No le dé otras medicinas a su hijo. Tampoco suprima el tratamiento que le han indicado. Consulte de nuevo si empeora o no observa ninguna mejoría en 24-48 horas. También si tiene alguna duda.

¿Cómo se puede prevenir la neumonía?

  • Vacunar a su hijo. Es la medida más eficaz para la prevención. Las vacunas disponibles protegen frente a bacterias y virus que pueden producir neumonías graves: Neumococo, Haemophilus  influenzae tipo b, Tos ferina y Sarampión. La vacuna antigripal se recomienda en niños de riesgo.
  • Dar lactancia materna.  Al menos 4 meses. Favorece las defensas del niño y previene las infecciones.
  • No fumar. Evitar el humo del tabaco. El tabaco aumenta el riesgo de infecciones respiratorias.
  • El lavado de manos, tanto de los niños enfermos como de las personas de su entorno. Ventilar las habitaciones. No compartir utensilios. Todos estos consejos evitan la transmisión.

Viejos mitos que hay que desterrar

  • No existe el “principio de neumonía”. La neumonía está o no está.
  • Los antibióticos no previenen la neumonía. No están indicados ante un catarro. Los catarros suelen ser por un virus.
  • No todas las neumonías se tratan con antibióticos. En niños pequeños la mayoría de las infecciones son víricas y no precisan tratamiento antibiótico. El pediatra decide si tiene que tomar antibiótico. Ya sabemos que si se usan cuando no se necesitan puede hacer que luego sean menos eficaces.

Hace muchos años la neumonía era una enfermedad muy peligrosa. Esto sigue pasando en los países en desarrollo. Ahora mismo, en los países desarrollados, la mayoría de los niños se recuperan muy bien. El niño podrá hacer una vida normal. No pasa nada por haber tenido una neumonía.

Más información...

  • RECURSOS Familia y Salud: Escucha el Vídeo: Neumonía
Fecha de publicación: 14-10-2011
Última fecha de actualización: 12-09-2016
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