Formulario de búsqueda

Padres y pediatras
al cuidado de la infancia y la adolescencia

Mi hijo crece poco, ¿le tratamos con hormona del crecimiento?

  • pdf
  • friend
  • print
  • Googleplus
  • Twitter
  • Facebook
  • WhatsApp
Fecha de publicación: 16-02-2016

¿Qué es la hormona de crecimiento?

La hormona del crecimiento controla el crecimiento de huesos, músculos y órganos. Se produce en una parte del cerebro que se llama hipófisis o glándula pituitaria. Desde allí se libera al torrente sanguíneo.      

Gracias al avance de la medicina se puede disponer de hormona de crecimiento como medicamento. En un primer momento se extraía de cadáveres humanos. Pero ya desde 1985 se empieza a usar la hormona biosintética. Ésta se fabrica en laboratorios.

¿A quien tratamos?

Si hay hormona de crecimiento para administrar a los niños bajitos no debería de haber ninguno, ¿no? Pues esto no es para nada así. Esta hormona sólo es eficaz en los niños que tiene un déficit de la misma. Los que son bajitos pero poseen en cantidad normal de hormona, no crecen prácticamente nada más si se les administra.

Por tanto, pondremos hormona de crecimiento a los niños que tienen un déficit clásico o algún defecto en la producción de la misma.

Se ha visto que también se benefician de ella, otros niños con patologías muy concretas. En estos se pueden probar a tratar. Las enfermedades susceptibles de tratamiento son:

  • Síndrome de Turner,
  • insuficiencia renal crónica en periodo puberal,
  • síndrome de Prader Willi,
  • pacientes con alteración del gen SHOX
  • y niños que tuvieron un retraso de crecimiento intrauterino al nacer y que han mantenido talla bajas.

Este tratamiento lo debe pautar un endocrino pediátrico. Su administración es controlada por un comité de expertos. En primer lugar deben autorizar este tratamiento. Luego llevan un estricto control para ver si hay una buena respuesta. Tiene efectos secundarios conocidos y un coste de 20.000 euros al año.

En Estados Unidos, desde el año 2003 está autorizado para niños bajitos pero sin defecto de producción de la hormona. Pero ya hemos dicho que en estos casos el tratamiento es muy poco eficaz. En estos niños, desde que se autorizó se han hecho bastantes estudios. Se ha comprobado que el crecimiento máximo tras años de tratamiento y miles de euros gastados es de unos 4 cm más de talla adulta final. En España y el resto de países europeos esta indicación no está autorizada.

¿Cómo se administra esta hormona?

Hay distintas marcas de hormona recombinante. Se administra en inyecciones subcutáneas cada día. Es mejor por la tarde noche. Se usa una pequeña aguja. Se inyecta en el tejido graso, justo por debajo de la piel. Se suele pinchar en muslos o glúteos. Se intenta cambiar los sitios de administración. El paciente o su familia lo hacen en casa tras un breve adiestramiento. Se debe de guardar en la nevera porque se ve muy afectada por el calor. Se recomienda sacar del frigorífico 30 minutos antes de administrarla.

¿Qué dosis se administra?

La dosis depende de la patología que se esté tratando. Se ajusta en función del peso y la talla del paciente. De este modo, la dosis aumentará con la edad. Si se olvida algún día, no hay que doblar la dosis del día siguiente ni nada similar. Se inyecta la dosis habitual en la hora habitual.

¿Qué efectos secundarios podemos encontrar?

Los más frecuentes en niños son: enrojecimiento o picor en el sitio de la inyección. A veces también tienen dolores articulares.

Otros efectos muy raros pero que a veces se dan son: entumecimientos y hormigueos, dolores de cabeza fuertes, vómitos y problemas de visión que se producen por un aumento de presión intracraneal, dolores musculares. Mucho más raramente se ha asociado con leucemias. Pero esto siempre se han visto en niños con otros factores de riesgo.

Y aún mas infrecuentes se ven: rigidez de brazos y piernas, cojera por alteración del cartílago de crecimiento de la cadera, aumento de glucosa en sangre y disminución de las hormonas tiroideas.

Por último, algunos pacientes producen anticuerpos frente a esa hormona que obliga a subir las dosis.

¿Hasta cuándo pondremos la hormona?

Una vez se empieza a tratar se hacen controles exhaustivos por el endocrino pediátrico cada 6 meses. Se rellena un documento de seguimiento (disponible en pagina www.mssci.gob.es/profesionales/farmacia/documentacion.htm). Si la evolución es adecuada se sigue con el tratamiento hasta que cesa el crecimiento.

¿Cuándo no está indicado el tratamiento con GH?

En niños que hayan dejado de crecer, en niños con tumores cerebrales activos, en niños con neoplasias activas o en niños con retinopatía proliferativa.

¿Qué pasa cuando está enfermo el niño?, ¿hay interacción con otros medicamentos?

Cuando el niño está enfermo no hace falta parar el tratamiento. Así mismo no hay interacciones con los medicamentos que normalmente usamos en pediatría, así que se pueden usar normalmente.

Fecha de publicación: 16-02-2016
Autor/es: