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Ectasia piélica fetal. ¿Es un problema importante para el bebé?

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Fecha de publicación: 15-01-2014

¿Qué significa una ectasia piélica?

Cuando a una mujer, se le realiza una ecografía de control de su embarazo, puede que el ecografista comente que el feto tiene una ectasia o dilatación en alguna zona por donde pasa la orina. El lugar más frecuente para observar una dilatación es la pelvis renal, y más ocasionalmente en cálices, uréteres, uretra etc. 

¿Qué es la pelvis renal?

La orina se forma en el riñón. Desde que se produce hasta que sale al exterior sigue el siguiente camino: cálices renales - pelvis - uréter - vejiga - uretra. (Ver figuras 1 y 2).

La pelvis forma parte de ese camino. Es como un embudo que recoge la orina de los cálices mayores y la envía a los uréteres.

¿Es frecuente la ectasia piélica fetal?

Se detecta entre el 0,6 y el 4,5% de los embarazos. Es más frecuente en el sexo masculino y  en el lado izquierdo.

¿Por qué se producen?

La mayoría son dilataciones transitorias. Pueden explicarse: por variaciones normales que ocurren en el feto (si produce demasiada orina, si la vejiga no le funciona bien en algún momento o por pequeños grados de obstrucción pasajera en el trayecto urinario); o bien, por factores maternos, como haber bebido en exceso.

Al nacer, se siguen observando sólo un 30-40% de las mismas, De éstas, el 30-40% se resuelven por sí mismas en los primeros años de vida. Se trata, por tanto, de un diagnóstico ecográfico. No significa siempre que el bebé al nacer vaya a tener un problema.

Cuando una dilatación persiste semanas después del nacimiento, puede ser expresión de alguna anomalía en el riñón o de un obstáculo en la vía urinaria. Cuando se obstruye el paso de la orina, ésta se va acumulando y va produciendo un ensanchamiento o dilatación de la zona previa a la obstrucción.

¿Hay diferentes grados?

El médico que hace la ecografía durante el embarazo, mide el tamaño de la pelvis renal fetal. Si en el tercer trimestre de la gestación su diámetro antero-posterior es menor de 7 mm se considera normal. Entre 7 y 9 mm se habla de dilataciones leves. De 9 a 15 mm se consideran moderadas. Y por encima de 15 mm, dilataciones graves.

¿Hay otros factores en la ecografía prenatal que indiquen más riesgo de anomalías al nacer?

Sí, por ejemplo:

  • afectación de los cálices mayores o menores renales
  • dilatación de los uréteres
  • presencia de alteraciones renales (quistes, pobre diferenciación entre la parte medular y cortical del riñón, aumento de la longitud del mismo)
  • dilatación de la vejiga
  • oligoamnios (disminución del liquido amniótico, en el que está sumergido el feto) en el segundo trimestre de embarazo.

¿Qué problemas podría tener el bebé al nacer?

En el caso de que el recién nacido siga con ectasia al nacer hay que buscar una serie de trastornos:

Anomalías que provocan obstrucción:

  • La más frecuente es un estrechamiento en la unión entre la pelvis y el uréter (10-30%). En general, se suele asociar a ectasias de gran tamaño.
  • En un 1-2% de los casos se puede deber a una obstrucción de la uretra. Suele ocurrir en fetos varones con ectasias en los 2 lados y una vejiga persistentemente dilatada, con paredes engrosadas y que se vacía sólo parcialmente. Otras características diagnósticas en estos casos son la dilatación de la parte posterior de la uretra y escaso líquido amniótico. 

Patologías no obstructivas.

  • En un 10-20% de las ectasias se puede detectar reflujo vesico-ureteral. Esta situación se produce cuando la vejiga en vez de vaciar la orina solo hacia la uretra, también lo hace hacia el uréter y el riñón.
  • Un uréter muy dilatado (megauréter), un riñón multiquístico, el Síndrome de Prune-Belly, etc. 

Se ha descrito que estos pacientes tienen mayor riesgo, que la población general, para presentar pielonefritis y cálculos en las vías urinarias, incluso tras la desaparición de la ectasia, aunque el riesgo es bajo. Por eso, el pediatra suele buscar posibles infecciones urinarias ante cuadros febriles sin causa aparente o ante la presencia de síntomas urinarios en estos niños.

¿Qué pruebas hay que hacer cuando nazca el bebé?

A los niños con dilataciones prenatales mayores de 15mm, se les realizará una ecografía en los primeros días de vida, mientras están en el hospital. En función de ella, se decidirá hacer otras pruebas de imagen (cistografía miccional seriada, renograma isotópico diurético, gammagrafía etc.), para buscar causas que necesiten cirugía y también para valorar la función de sus riñones.

Al resto de los niños con ectasias leves o moderadas se les hará una ecografía entre las 2-4 semanas de vida. Pueden ocurrir 2 situaciones:

1. Que haya desaparecido la ectasia: no se hará ninguna prueba más, salvo seguimiento de posibles infecciones urinarias, por parte del pediatra, ante síntomas de sospecha.

2. Que la dilatación continúe. En este caso, clasificará ecográficamente en uno de los 5 grados que propone la Sociedad Americana de Urología Fetal:

  • Grado I. Visualización de pelvis sin dilatación calicial
  • Grado II. Visualización pélvica con algún cáliz dilatado
  • Grado III. Dilatación pélvica y de todos los cálices sin adelgazamiento parenquimatoso
  • Grado IV. Dilatación pielocalicial con deformación de cálices y adelgazamiento del parénquima
  • Grado V. hidronefrosis extrema con parénquima reducido a pequeña lengüeta

En los grados I y II, el riesgo de presentar anomalías clínicas importantes es muy bajo. En los otros grados el riesgo va aumentando.

El seguimiento de las ectasias persistentes tras el nacimiento, con ecografía o con otras pruebas de imagen, se hará de forma individualizada para cada niño, y lo determinará su pediatra según el grado de dilatación, la evolución que sigan y en función de otros factores de riesgo en la ecografía.

Fecha de publicación: 15-01-2014
Autor/es:
  • Elia Acitores Suz. Pediatra. Centro de Salud de Villanueva de la Cañada. Villanueva de la Cañada (Madrid)