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Lesiones benignas en la piel del recién nacido

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Fecha de publicación: 8-10-2016

En la piel del recién nacido se dan muchas lesiones, la mayoría sin importancia. Son benignas y no se han de tratar. Es importante reconocerlas para que los padres estén tranquilos y no hacer tratamientos que no son necesarios.

¿Cuáles son las lesiones benignas más frecuentes?

Descamación (Fig 1): La mayor parte de recién nacidos a término presentan una descamación de la piel a las 24-48 horas de vida. Se suele iniciar en los tobillos, manos y el tronco, pero se puede extender de forma gradual. Los prematuros no tienen la descamación hasta las 2-3 semanas de vida. En cambio, los posmaduros suelen nacer con una descamación mayor e incluso grietas.
- Vérnix caseoso (Fig 2): Es una sustancia blanca de aspecto caseoso que puede cubrir toda la piel del recién nacido. Suele estar más concentrado en axilas, ingles y en los genitales femeninos. Es más común en el recién nacido a término. Se seca y se desprende en las primeras horas de vida. En los genitales femeninos es muy persistente y difícil de quitar, por lo que se debe evitar hacer abrasiones al limpiarlo.

Lanugo (Fig 3): O vello primitivo. Es suave, de color claro y crece sobre los hombros, orejas y dorso. Se va en las primeras semanas de vida.

Cutis marmorata (Fig 4): Es la piel de aspecto moteado, reticulado o en red, de color azulado. Se da sobre todo en el tronco y extremidades. Se trata de una respuesta normal al llanto o a la baja temperatura. Con el frío, las manos, pies y labios pueden tomar una coloración azul violácea que se llama Acrocianosis (Fig 5). Todo esto es más evidente e intenso en los prematuros. Estos cambios se van cuando se calienta al niño y desaparecen cuando el niño se hace mayor. 

Eritema tóxico-alérgico (Fig 6): Es la erupción más frecuente y afecta casi a la mitad de los recién nacidos a término, es rara en el prematuro. Es una erupción con manchas de 1-3mm que pueden formar pústulas (“granitos de pus”), rodeadas de un halo rojo. Aparecen entre el primer y el tercer día de vida. Se localizan en cualquier zona, sobre todo en tronco. Pueden durar varios días, hasta semanas, y se van de forma espontánea. No se sabe cuál es la causa. No requiere tratamiento.

Milia (Fig 7): Es un grupo de pápulas de color blanco perlado o amarillento de 1 a 2 mm de diámetro que aparecen en la cara. Es más frecuente en las mejillas, la frente y la barbilla. Se da en el 40% de los recién nacidos a término. A veces puede haber milia dentro de la boca, esto se llaman perlas de Epstein o nódulos de Bohn (Fig 8). El 85% de los recién nacidos los tienen, sobre todo en el paladar. La milia se resuelve sola en el plazo de un mes. Las perlas de Epstein pueden tardar varios meses en desaparecer.

Melanosis pustulosa neonatal (Fig 9): Se da desde el nacimiento en el 5 % de los recién nacidos de raza negra y en el 1 % de los de raza blanca. Son pequeñas pústulas que se rompen con facilidad y dejan un collarete de escama fina y manchas oscurecidas. Pueden haber pocas o muchas lesiones y afectan a cualquier parte de la piel incluidas las palmas de las manos, plantas de los pies y cuero cabelludo. Las pústulas duran 48 horas pero las manchas oscurecidas pueden durar varios meses. La causa es desconocida.

Mancha salmón (Figs 10 y 11): Es muy frecuente, se da en cerca del 50% de los recién nacidos. Es una lesión de color rojo claro (salmón). Su localización más frecuente es la nuca, frente, nariz y labio superior. Suele desaparecer durante el primer año de vida, pero puede persistir en las que afecta a la nuca ("picotazo de cigüeña").

Mancha mongólica o de Baltz (Fig 12): Se da sobre todo en bebés de piel oscura y orientales. Son manchas de color azul, gris o negro. Pueden ser únicas o múltiples. Miden desde pocos milímetros hasta más de 10 cm. La zona lumbo-sacra es la más afectada, aunque pueden estar en nalgas, dorso y extremidades. Están presentes al nacer o aparecen durante los primeros días. El color se estabiliza en la lactancia y suele desaparecer antes de los 10 años. En un 3% pueden durar en la edad adulta.

¿Qué hacer si mi bebé tiene cualquiera de estas lesiones?

Todas las lesiones cutáneas de esta revisión son benignas.  Una gran parte desaparecen en las primeras semanas de vida y no requieren ningún tratamiento. Ante cualquier duda, puede consultar con su pediatra. 

Fuente de las imágenes: Janelle Aby. Photo Gallery of Physical Findings. Newborn Nursery at Lucile Packard Children's Hospital. Web Stanford Medicine (excepto figuras 8 y 9: Joan Martí) 
Fecha de publicación: 8-10-2016
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