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Nevus congénitos: todo lo que necesito saber

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Fecha de publicación: 27-06-2018

Se trata de una lesión benigna de la piel. Tiene forma oval o redonda, con los bordes bien delimitados, con un aumento de la pigmentación y, a veces con aumento del vello en la zona. Puede estar desde el momento del nacimiento (aunque a veces aparecen en los primeros meses o años de vida). Están entre el 1 y el 6% de los recién nacidos.

Los nevus congénitos pueden clasificarse, según su tamaño en edad adulta, en:

  • pequeños (de tamaño menor de 1.5 cm),
  • medianos (entre 1.5 y 20 cm)
  • y grandes (mayores de 20 cm, de 9 cm en cuero cabelludo o, en recién nacidos si son mayores de 6 cm).

¿Cómo puede evolucionar?

Son lesiones que crecen según crece el niño. Y pueden llegar a tener un tamaño unas 2 veces mayor que al nacimiento en caso de estar en cuero cabelludo y 3 veces mayor en el resto del cuerpo. También, con el paso de los años, tienden a oscurecerse, elevarse en su superficie y a tener pelo en la zona. A veces hay otras lesiones más pequeñas cerca con las mismas características (lesiones satélites).

Se trata de una lesión benigna y la evolución suele ser buena. Solo un porcentaje mínimo pueden llegar a ser un melanoma (más frecuentemente en el caso de los nevus congénitos gigantes). Es importante llevar un buen seguimiento por parte del pediatra y/o del dermatólogo en función de cada caso.

Hay que tener en cuenta que los nevus congénitos que están en la zona de la columna vertebral pueden llevar asociadas lesiones neurológicas, por lo que a veces hay que hacer alguna otra prueba complementaria.

¿Necesita tratamiento?

Las lesiones pequeñas habitualmente no necesitan tratamiento. Solo seguimiento de la lesión.

Se decide extirpar en quirófano en casos en los que se espera una evolución complicada, cuando no se pueda hacer un buen seguimiento o una extirpación preventiva después de la pubertad.

En el caso del nevus congénito gigante sí se suele hacer una extirpación quirúrgica preventiva precoz en muchos casos (dado el mayor riesgo de evolución complicada).

Hay otros tratamientos no quirúrgicos que mejoran el aspecto estético, pero no queda claro si disminuye el riesgo de melanoma.

¿Qué debemos hacer?

Observar si hay cambios en la lesión y ante la mínima duda debe consultarse con el pediatra.

Son signos de alarma que haya un gran crecimiento, que sangre, aparezca picor, úlceras, cambio de color y/o dolor. En los nevus gigantes, a veces hay nódulos que deben ser estudiados por el dermatólogo.

Es fundamental evitar la exposición solar de la lesión, y, en caso de que se produzca, utilizar cremas protectoras, cubrir con prendas y evitar las horas centrales del día.

Descárgate la presentación con los PUNTOS CLAVE: 

Fecha de publicación: 27-06-2018
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