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Fiebre en el niño, ¿cuándo hay que llevarlo al hospital?

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Fecha de publicación: 4-01-2015

La fiebre es un síntoma que muchas veces asusta a los padres. No saben qué hacer con el niño y cómo de grave es que el niño esté con fiebre. Muchas veces los padres, asustados, llevan al niño al hospital y no hace falta. Es difícil aconsejar sobre esto pero hay algunos datos que nos pueden ayudar a poder valorar mejor el estado del niño y el grado de urgencia cuando lo que tiene es fiebre.

¿Da igual qué edad tenga el niño?

No. Ese es uno de los datos más importantes a tener en cuenta. A cualquier edad, las infecciones más frecuentes son las que causan los virus. Pero cuanto más pequeños son, mayor es el riesgo de tener infecciones graves. Sobre todo, si tienen menos de 3 meses y más aún en los que tienen menos de 3 semanas de vida. En ambos casos se aconsejaría ir directamente al hospital.

¿Y si es mayor de 3 meses?

En estos casos, sería bueno tener algún método para valorar la posible gravedad. Los pediatras con experiencia hacen una valoración del estado general del niño y actúan según esa valoración. Pero eso no es útil para los padres.

¿Qué método podría ser usado por los padres?

Hoy en día se usa entre los profesionales de atención infantil el llamado Triángulo de evaluación pediátrica. Es un método que utilizan los pediatras antes de comenzar a explorar al niño para ver los datos principales de cómo se encuentra.  No requiere el uso del fonendoscopio ni del otoscopio ni de ningún otro método auxiliar. Es por eso que podría ser utilizado por los padres en la valoración del niño en su domicilio. Se trata de valorar tres aspectos del niño (tres lados del triángulo) que nos pueden ayudar para ver cómo se encuentra: respiración, circulación y aspecto general.

Triángulo de evaluación pediátrica

¿Qué tenemos que mirar en la “Respiración”?

Hay que mirar si respira más rápido de lo normal en él, si se meten hacia adentro los espacios entre las costillas y si se abren los orificios de la nariz más de lo normal. En definitiva, si parece que tiene una mayor dificultad al respirar. Un dato más que nos puede ayudar es que cuando respiran peor les cuesta más tomar el pecho o el biberón.

¿Qué tenemos que mirar sobre la “Circulación cutánea”?

Se mira el color de la piel. Si está sonrosado como es lo habitual o si está más pálido, con un aspecto azulado o como si fuera vetas del mármol. En estos tres últimos casos  es cuando los padres deben preocuparse. Si le salen manchitas en la piel también puede ser un dato de preocupación.  Nos indica que tenemos que llevar al niño al hospital.

¿Qué tenemos que mirar sobre el “estado general”?

Este es el más importante.  Hay que observar si el niño  se mueve más o menos de lo normal,  si se consuela fácilmente o no y si tiene la mirada perdida o vidriosa. Si el niño mira las cosas, anda con los juguetes y se relaciona con normalidad con los padres y hermanos consideraremos que este aspecto está normal.

En general, hay que fijarse en cómo se le ve al niño, si está quejoso, irritable, llora más, está diferente a como se comporta los demás días.

¿Qué ventaja tiene que realicen esa valoración inicial los  padres?

Cuando le vemos los pediatras al niño, por la extrañeza del lugar de la atención, muchas veces se ponen nerviosos, se agitan y se ponen inquietos. En la valoración realizada por los padres el niño está más tranquilo y si hay alguna alteración de los lados del triángulo, que hemos comentado, indican con mayor fiabilidad el estado real del niño.

¿Es importante el que la fiebre sea muy alta?

La mayor parte de los niños con fiebre alta pueden tener entre 38,5 y 39,5.

Pero eso no nos permite saber si es por virus o bacterias. Las fiebres muy altas, de más de 40º C, tienen mayor riesgo de ser causadas por bacterias. Serían motivo de llevar al niño al hospital.

Más importante que la “cantidad” de fiebre es observar los tres lados del triángulo que acabamos de comentar,  para valorar al niño.

¿Y qué enfermedades son las más frecuentes?

Si el niño tiene fiebre y no está claro cual es su causa, las dos infecciones más frecuentes son la infección de la orina y la neumonía.

La infección de orina se puede sospechar en el centro de salud haciendo una tira de orina y la neumonía por medio de una radiografía. Las dos pruebas se pueden hacer, en general, en los centros de salud. Por ello al niño mayor de 3 meses, habría que llevarlo primero al centro de salud para que su pediatra, que conoce bien al niño y a la familia, valore si hay que hacer alguna de estas pruebas o mandarle al hospital. 

Descárgate la presentación con los PUNTOS CLAVE: 

 

Fecha de publicación: 4-01-2015
Última fecha de actualización: 07-01-2019
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