Padres y pediatras
al cuidado de la infancia y la adolescencia

Exclusión de los niños de guarderías

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Fecha de publicación: 6-01-2013

Cuando un niño no está bien del todo o necesita cuidados especiales no se le debería llevar a la guardería.

A veces los padres necesitan que le cuiden al niño para poder ir a trabajar. Por ello, a pesar de que le ven “regular” le llevan a la guardería con la esperanza de que el niño pueda “aguantar” esas horas. Pero, si les hubiera sido posible, habrían optado por no mandarlo.

Enviar a un centro de cuidado infantil a un niño que no está bien no es bueno ni para él, ni para el resto de los niños.

Sentido común

El principal criterio para saber cuando hay que llevar o no al niño a la guardería es el sentido común. Si ha pasado una mala noche, si ha tenido fiebre, si tiene diarrea, etc, no es conveniente que vaya al centro de educación infantil.

Si tiene un simple catarro, por ejemplo, y no tiene fiebre ni malestar se le puede llevar sin problema.

¿Qué enfermedades se transmiten?

El principal problema que ocasionan las guarderías es un mayor número de infecciones, sobre todo, respiratorias (catarro, otitis, bronquitis o neumonías) y diarreas.

Entre un 30 y un 50% de estas infecciones podrían estar relacionadas con la asistencia a guarderías. En general, estas enfermedades no suelen ser graves y suceden en el período inmediato de incorporación del niño a la guardería, no continuando en los años siguientes.

Algunos factores que influyen en el número de infecciones son: las medidas higiénicas del local, el número de niños por cuidador y las características del propio niño. El factor más importante es la edad de inicio de la guardería. La incidencia de cuadros infecciosos durante el primer año de vida es mayor debido a la inmadurez de sus defensas. Se recomienda, por tanto, intentar retrasar lo más posible la edad de entrada en la guardería.

En este texto encontrará las recomendaciones actuales sobre los diferentes motivos de exclusión de los niños de las guarderías.

Diarrea

Las diarreas son enfermedades contagiosas. Producidas por virus, bacterias o protozoos. Se debe dejar pasar 2 días desde que el niño haga la última deposición diarreica para volver a la guardería. Lo mismo hay que hacer en el caso de vómitos.

Hay casos especiales en los que el pediatra ha hecho un cultivo de las heces y ha encontrado un germen concreto. Si ese germen es E. Coli 0157:H7, Salmonella Typhi o Shigella se trata de un caso especial. En estos casos hacen falta dos coprocultivos negativos separados al menos 2 días antes de que el niño pueda volver al centro escolar infantil. En los demás casos no hace falta hacer análisis de heces de control.

En el caso de lombrices (oxiuros) hay que dar tratamiento a toda la familia, pero puede seguir acudiendo a la guardería.

Enfermedades exantemáticas de la piel

- Sarampión, rubeola y parotiditis son enfermedades que es raro que las sufran los niños porque se les vacuna al año de edad y luego se les revacuna entre los 2 y 4 años. En caso de enfermar se aconseja un periodo de exclusión de entre 5 y 7 días.

- Así mismo, se aconseja una semana de exclusión en el caso de la varicela, es decir, hasta que todas las lesiones estén en forma de costra.

- El megaloeritema (conocido por enfermedad de la bofetada, por el enrojecimiento de la cara) una vez aparece el enrojecimiento no suele ser contagioso. Lo mismo pasa en el exantema súbito (niños que están 3 o cuatro días con fiebre alta y al aparecer el exantema es cuando la fiebre baja). 

- En el caso de verrugas y molluscum contagioso no hace falta que los niños dejen de ir a la guardería. Si se aconseja evitar que comparta con otros niños toallas u otros utensilios.

- Hay enfermedades de la piel en las que hay que hacer un tratamiento antes de que el niño vuelva a la guardería. Es el caso del impétigo o infección bacteriana de la piel y de la sarna.

- Las tiñas son una infección causada por hongos. Son poco contagiosas. En general, se contagian de los animales a las personas; és más raro el contagio entre personas.

- En el caso de piojos los niños pueden acudir una vez hecho el tratamiento específico. La presencia de liendres no es motivo de exclusión.

Infecciones respiratorias

En los catarros, si el niño está sin fiebre y no tiene dificultad respiratoria puede ir a la guardería. Si tiene fiebre o dolor de oído habrá que ver la causa y una vez iniciado el tratamiento y cuando esté mejor podrá ir sin problemas.

En cuadros más graves, como bronquitis o neumonía, el estado general del niño, su dificultad respiratoria y la fiebre le impedirán ir al centro infantil. No podrá volver hasta que se resuelva el cuadro.

En amigdalitis bacterianas se aconseja esperar hasta que completen uno o dos días de tratamiento antibiótico antes de volver a la escuela infantil. Lo mismo pasa en la escarlatina, que es una amigdalitis a la que se suma una erupción cutánea. En la amigdalitis vírica o por mononucleosis infecciosa no es imprescindible su exclusión pero sí es conveniente que no acudan hasta que se encuentren sin fiebre..

La estomatitis es una enfermedad vírica con lesiones en la boca. Los niños suelen babear y comen poco. Es aconsejable que no vayan a la guardería hasta que estén mejor, aunque no hay razón para una exclusión. Lo mismo sucede en el síndrome boca-mano-pie, en el que a la estomatitis se le suman lesiones en manos y pies.

En las conjuntivitis, que a veces acompañan a los catarros, es preciso no ir a la escuela infantil hasta que hayan pasado 24 horas del inicio del tratamiento antibiótico para evitar contagios.

Hay infecciones especiales en las que hay que retrasar la asistencia a guardería: en la tosferina 5 días desde el inicio del tratamiento antibiótico; y en la tuberculosis 2 semanas y cuando el esputo sea negativo.

Otras infecciones

- En el caso de infecciones graves como meningitis o sepsis no podrá acudir el niño hasta su total recuperación. El Departamento de Sanidad, según el tipo de germen, dará las medidas oportunas para los niños que hayan estado en contacto con el enfermo.

- Los niños con infección por VIH (SIDA) pueden ir a las escuelas infantiles con las medidas higiénicas habituales.

- En el caso de hepatitis A, hay que esperar una semana desde que el niño se pone ictérico (color amarillo de la piel) para volver al centro escolar. En las hepatitis B ó C no hay periodo de exclusión.

- En la gripe, volver al centro escolar cuando el niño esté sin fiebre.

Tabla. En la siguiente tabla se puede ver, enfermedad por enfermedad el tiempo en el que se recomienda que los niños no acudan a guarderías:

Conclusión

En la sociedad actual, la necesidad del trabajo de ambos padres hace preciso que los niños tengan que ir a las escuelas infantiles o guarderías desde los 4 meses de edad. Es función de todos, padres, cuidadores y pediatras lograr el bienestar de los niños y conseguir que los niños enfermos sean cuidados adecuadamente y no contagien sus enfermedades a otros niños.

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Fecha de publicación: 6-01-2013
Última fecha de actualización: 14-03-2017
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