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Escoliosis

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Fecha de publicación: 23-01-2012
Escoliosis

¿Qué es?

La columna vertebral, vista de frente, sigue un eje vertical. Si se desvía hacia un lado, y se ve una curva con forma de “C” o de “S” hay una escoliosis. Esta deformidad se debe a una rotación de las vértebras.

¿Por qué se produce?

Se puede deber a anomalías vertebrales al nacer (escoliosis congénita). Otras veces se debe a diversas enfermedades: parálisis cerebral, atrofia muscular espinal, distrofia muscular, displasia del desarrollo de la cadera o enfermedades del tejido conectivo (síndrome de Marfan, Ehlers Danlos, homocistinuria). No obstante, la mayor parte de las veces ocurre sin que haya una causa conocida. Esta es la escoliosis idiopática, que es más común en el sexo femenino.

La escoliosis idiopática, según la edad a la que se presente, se denomina:

  • Infantil, si aparece antes de los 3 años.

  • Juvenil, cuando lo hace entre los 3 y 10 años.

  • Del adolescente, a partir de la segunda década de la vida.

Se estima que el 10% de los adolescentes tiene algún grado de escoliosis.

¿Cómo se diagnostica?

La escoliosis idiopática no suele causar dolor de espalda. Los padres pueden ver cierta asimetría en la espalda de sus hijos y consultar por ello. Otras veces, el pediatra la diagnostica en el curso de una exploración.

Hoy en día, grupos de expertos desaconsejan explorar la espalda de forma sistemática en busca de escoliosis. En su lugar, recomiendan que se haga de forma selectiva, cuando hay antecedentes familiares o al inicio del estirón puberal.

Cuando el niño se explora de pie, son sugestivos de escoliosis:

  • La presencia de una curva en la columna.

  • Diferencias en la altura de los hombros o las escápulas.

  • Asimetría en los pliegues de la cintura o en la curva de la misma.

El pediatra también explora la espalda indicando al paciente que se incline con las piernas estiradas y con los brazos colgando, perpendiculares al suelo y con las palmas de las manos enfrentadas (Maniobra de Adams). En esta posición, se suele ver una gibosidad en la espalda si hay escoliosis. Ver figura 1.

La confirmación diagnóstica se hace mediante una telerradiografía de columna. En la misma se determinan el ángulo de Cobb (ver figura 1), que sirve para valorar el grado de afectación, y el grado de maduración esquelética. No obstante, dado el alto nivel de radiación que conlleva, equivalente a unas 35-65 radiografías de tórax, según el número de proyecciones hechas, se recomienda prudencia a la hora de solicitarla.

Figura 1. Maniobra de Adams y Ángulo de Cobb

¿Cuál es su pronóstico?

En general, el pronóstico será peor:

  • Cuando más pronto aparezca.

  • Mayor sea el ángulo de Cobb.

  • Más rápido progrese.

La escoliosis idiopática progresa con el crecimiento del niño. Por ello, el pediatra suele explorar en sucesivas revisiones la talla y la aparición de caracteres sexuales secundarios (crecimiento de las mamas o de los testículos, aparición de vello púbico). De esta forma se valora el inicio del estirón puberal y se estima lo que resta por crecer.

¿Cuál es el tratamiento?

Dependerá de:

  • Tipo de curva

  • Grado de escoliosis

  • Edad de aparición

  • Grado de maduración ósea alcanzada

Su objetivo es prevenir o minimizar los efectos secundarios que puede ocasionar (estéticos, dolor de espalda en la edad adulta o problemas respiratorios por restricción de la caja torácica). No hay pruebas de que el ejercicio revierta la escoliosis ya instaurada o retarde la progresión de la misma.

En la escoliosis idiopática, si el ángulo de Cobb es menor de 20º, sólo hace falta vigilancia periódica. Entre 20 y 40º, si existe potencial de crecimiento, suele ser preciso el empleo de corsé con el fin de disminuir la progresión de la deformidad.

Hay varios tipos de corsés en función del tipo de curva y la edad del paciente. Habitualmente, para que sean efectivos, se deben llevar puestos 23 horas al día. La cirugía está indicada cuando las curvas superan los 45- 50º.

Cada caso debe ser valorado de forma individual. Por ejemplo, los adolescentes que han sido diagnosticados poco antes de finalizar su crecimiento y cuyas curvas están entre 25-30º, pueden no precisar el uso del corsé. En cambio, sí puede estar indicado para la misma curva, en un niño de 7-8 años al que le falta mucho tiempo para terminar de crecer.

Los nuevos corsés son estéticamente menos desagradables que los que habían antes y pueden ocultarse debajo de la ropa. Sólo interfieren mínimamente con la actividad física, debiéndose evitar de forma específica los deportes de contacto.

¿Qué es una actitud escoliótica?

Cuando hay una diferencia en la longitud de los miembros inferiores, la columna vertebral se puede curvar hacia un lado de forma compensatoria. Esta situación, distinta de la escoliosis, desaparece al poner un alza e igualarse la longitud de ambas extremidades. También puede darse de forma pasajera por una contractura muscular en la espalda.

Recomendaciones posturales al estudiar y sobre el empleo de mochilas para el transporte de material escolar

Es aconsejable adoptar una buena postura al estudiar:

  • Sentarse lo más atrás posible en la silla.

  • La espalda erguida.

  • Los brazos o codos apoyados en la mesa.

  • Las rodillas y las caderas flexionadas a la misma altura.

Conviene levantarse cada 45 minutos.

Con respecto a las mochilas, el peso de las mismas no debe sobrepasar el 10% del peso del estudiante. Si se llevan a la espalda, se aconsejan las de tirantes anchos, haciéndolos pasar por ambos hombros y transportarlas pegadas al cuerpo a la altura de la zona lumbar o justo por encima de las nalgas. Son más recomendables las mochilas tipo carrito con ruedas y de altura regulable y es mejor empujarlas que arrastrarlas.

Fecha de publicación: 23-01-2012
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