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Diagnóstico y actuación en parada cardiorrespiratoria del lactante

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Fecha de publicación: 17-10-2016

La parada cardiorrespiratoria (PCR) es la interrupción brusca de la respiración y la circulación sanguínea. Casi siempre es inesperada y potencialmente reversible.

Como consecuencia de la PCR no llega oxígeno a órganos vitales, como el cerebro. Estos son necesarios para la vida y pueden dañarse.

En los niños,  la PCR no suele suceder de forma brusca. Se suele deber al deterioro progresivo de la respiración.

Desde el punto de vista de la reanimación, consideraremos lactante al niño menor de un año.

Las principales casusas de PCR en el lactante son:

¿Cuáles son los signos de parada cardiorespitaroria?

1.- Inconsciencia: No responde al hablarle alto, llamarle por su nombre, pellizcarle o darle una palmada.

2.- Ausencia de respiración: Se mira acercando la cara a su nariz. Se observa si el pecho se mueve, y se escuchan los ruidos respiratorios.

3.- Ausencia de signos de vida/circulación. Palpar los pulsos. Se hace en el antebrazo o en el cuello.

¿Cómo actuar ante una parada cardiorrespiratoria?

Ante una PCR se debe hacer una reanimación cardiopulmonar básica (RCP básica). Esto es el conjunto de maniobras que nos ayudan a saber si un niño está en parada cardiorrespiratoria y nos permite sustituir la respiración y la circulación, sin ningún equipamiento específico. Lo puede hacer cualquier persona. No hace falta que sea personal sanitario. Siempre en espera de que lleguen los servicios sanitarios.

La RCP básica se debe iniciar lo antes posible. Cualquier persona entrenada la puede realizar. Es fácil de llevar a cabo.

El objetivo es lograr que llegue oxígeno al cerebro y otros órganos vitales antes de que se dañen. Por ello, hay que conseguir que entre el aire con oxígeno a los pulmones. Se hace abriendo la vía aérea e introduciendo aire oxigenado a través de ventilaciones que consigan elevar el pecho. Posteriormente, este oxígeno pasa a la sangre y con las compresiones torácicas, llega al cerebro y a los órganos vitales.

Pasos de la reanimación cardiopulmonar básica

Las maniobras de RCP básica se hacen de forma secuencial. Hay que asegurarse de que cada una de ellas sea efectiva antes de pasar a la siguiente.

1.- Comprobar la inconsciencia: Ver la respuesta del niño a estímulos como hablarle en voz alta, pellizcarle o darle palmadas.

2.- Pedir ayuda: Si solo hay un reanimador, pediremos ayuda a las personas del entorno. No se debe abandonar al niño ni retrasar la RCP para usar el teléfono móvil. Si hay otra persona, le pediremos que avise al Servicio de Emergencias Médicas (Teléfono 112).

3.- Abrir la vía aérea: Mediante la maniobra frente-mentón. Salvo en los casos que sospechemos traumatismo en el cuello. En estos casos se puede hacer la maniobra de elevación mandibular (subir la mandíbula y sujetar la frente en lugar de descenderla. En el menor de 1 año suele bastar con mantenerle con la cabeza alineada, como mirando al techo o ligeramente hacia atrás (ver figura 1). 

4.- Comprobar la respiración: Debemos mirar, sentir y oír si el niño respira. Se debe hacer en un máximo de diez segundos (ver figura 2).

5.- Ventilar (respiraciones de rescate): Si tras comprobar la respiración, vemos que el bebé no respira, mientras mantenemos la vía aérea abierta (ver punto 3),  realizaremos 5 respiraciones de rescate. Al menos deben ser efectivas dos de ellas. Las respiraciones deben ser lentas (de 1 segundo de duración). La fuerza y el volumen del aire introducido se debe adaptar a la edad y tamaño del niño.

En el lactante, la ventilación se hace abarcando con nuestra boca su boca y nariz. Y el aire insuflado debe hacer que el pecho se eleve como en una respiración normal, no más.

6.- Comprobar signos de vida: Buscar si existen signos vitales durante un máximo de diez segundos. Es decir si hay respiraciones normales, tos, o movimientos.

  • Si hay signos de vida, continuar ventilando a una frecuencia de 20 respiraciones por minuto. Seguir hasta que el lactante respire por sí mismo con eficacia.
  • Si no hay signos de vida, se hará masaje cardiaco coordinado con la respiración.

7.- Masaje cardiaco (compresiones torácicas): Las compresiones torácicas se harán sobre el tercio inferior del esternón. La frecuencia del masaje será de 100-120 por minuto más o menos.

En el lactante, se puede hacer el masaje cardiaco de dos formas:

  • Con dos dedos: Es la mejor técnica cuando hay un único reanimador. Se colocan los dedos medio y anular en el esternón. Un dedo por debajo de la línea imaginaria entre las dos mamas (línea intermamilar) (ver figura 3).
  • Abarcando el tórax con las dos manos: Es lo recomendable cuando hay dos reanimadores, y uno de ellos puede abrazar el tronco entre sus manos (ver figura 4). 

8.- Relación masaje cardiaco-ventilación: La relación compresiones- ventilaciones para personal no sanitario es 30:2 (30 compresiones seguidas de dos insuflaciones). Es igual que en el adulto.

9.- Activar el sistema de emergencias (SEM): Nos podemos encontrar en tres supuestos:

a) Que solo haya un reanimador: Se harán las maniobras de RCP durante al menos un minuto. Y tras ello, si sigue solo y dispone de teléfono, activará el SEM. En caso de no tener un teléfono, abandonará al niño el menor tiempo posible, para pedir ayuda. Si ha acudido alguien, se le pedirá que llame al 112.

b) Si hay dos reanimadores, uno de ellos activará el SEM y después ayudará en las maniobras de RCP.

c) Si el niño se desploma súbitamente, primero se pide ayuda y luego se inicia RCP.

10.- Comprobación de la eficacia de la reanimación: Cada dos minutos se deben parar las maniobras de RCP para comprobar si se han recuperado signos vitales y/o pulso y la respiración espontánea. Se hará durante un máximo de cinco segundos.

11.- Secuencia de RCP básica en lactantes, si falta la respiración y los signos de vida.

Enlaces interesantes

Ilustraciones tomadas del texto: Calvo Macías C, Rodríguez Núñez A, López Herce J, Manrique Martínez I, Grupo Español de Reanimación Cardipulmonar Pediátrica y Neonatal. Recomendaciones de reanimación cardiopulmonar básica, avanzada y neonatal (II) Reanimación cardiopulmonar básica en pediatría. An Esp Pediatr 1999;51:409-416.

Fecha de publicación: 17-10-2016
Autor/es:
  • Eva Suárez Vicent. Pediatra. Centro de Salud "Burriana II". Burriana (Castellón)
  • Nieves de Lucas García. Pediatra. Miembro del Grupo Español de Reanimación Cardiopulmonar Pediátrica y Neonatal. SAMUR-Protección Civil de Madrid. Madrid