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Nevus

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Fecha de publicación: 25-10-2011

¿Qué son los nevus?

Los nevus o "lunares" son proliferaciones de las células melánicas. Estas son las que dan el color a la piel y las mucosas. Dan lugar a manchas marrones o negruzcas bajo la piel. Cada persona tiene un tipo de nevus o lunares diferente.

¿Cómo se presentan?

Casi todos los nevus salen antes de los 20 años de la vida. Se hacen más grandes y más numerosos a lo largo de la vida. Algunos son congénitos.

Nevus congénitos: están desde que el niño nace o a los pocos días de vida. Pueden ser múltiples, de varios tamaños y formas (en antifaz, en esclavina, en calzón, en sabana…). Pueden ser planos o elevados. A veces tienen pelo en su superficie. Los bordes son bien definidos. El color varía, incluso dentro del mismo nevus.

Nevus adquiridos: son muy frecuentes. No deben preocupar. Suelen ser pequeños (menos de 8 mm). El color es pardo-oscuro-negro. Son redondeados, planos o abultados, lisos y, a veces, como “verrugas”. A veces tienen pelos. En algún caso, van perdiendo su color.

Nevus clínicamente atípicos: es un nevus adquirido que presenta cambios que lo hacen “sospechoso”. Estos cambios o "signos de alarma" se corresponden con las siglas ABCDE:

  • Asimetría: es cuando la mitad del nevus no es igual a la otra mitad.

  • Bordes irregulares: son bordes poco definidos, como los de un mapa.

  • Coloración heterogénea: quiere decir que tiene varios tonos de color, sobre todo azul, negro o rojizo y de forma irregular.

  • Diámetro mayor a 6 mm: es decir, más grandes que la parte de detrás de un lápiz.

  • Evolución: cambios como aumento en grosor en alguna parte, crece mucho en poco tiempo, se notan picor, dolor o sangrado.

Hay nevus especiales, que se llaman con nombres propios. Por ejemplo: nevus de Spitz, nevus halo de Sutton etc…

Conviene saber que…

Lo normal es que un adulto tenga unos 20-25 nevus.

Salen más y cambian de aspecto en la pubertad y a lo largo del embarazo. Mientras que en los ancianos suelen ir desapareciendo.

Lo normal es que no causen molestias (no pican ni duelen). Crecen lentamente a lo largo de la vida. Pueden cambiar poco a poco de color, salir pequeños pelos y simular verrugas más o menos antiestéticas.

Cuál es el tratamiento

Casi siempre es la extirpación quirúrgica simple, con un margen de seguridad en extensión y profundidad. Se hace estudio (biopsia) de la lesión. Así se puede garantizar que se cure y desaparezca del todo sin que vuelva a salir ni se malignice.

Esto no quiere decir que haya que extirpar todos los nevus. La mayor parte son estables y benignos. Otras causas estéticas o el sitio donde están pueden aconsejar su eliminación.

La prevención es importante

La radiación solar es el factor de mayor riesgo. La mejor forma de evitar el cáncer de piel y que los lunares se malignicen es no exponerse demasiado al sol. Usar crema fotoprotectora con factor de protección solar mayor de 15.

Algunas personas deben seguir un control más de cerca. Si en su familia han tenido antes melanomas, si tienen la piel y los ojos claros (fototipo 2-3), si alguna vez tuvieron quemaduras. También las que tienen nevus gigantes desde la niñez o que tienen nevus clínicamente atípicos, deben ser correctamente evaluadas.

¿Cuándo se debe consultar con un dermatólogo?

En general, el pediatra será quien controle al niño con nevus. Lo derivará al dermatólogo en:

  • Los nevus que están desde el nacimiento, nevus congénitos, y que son más grandes de 10 cm.

  • Los nevus clínicamente atípicos, que deban de ser vistos por un dermatólogo al menos una vez al año o si hay algún cambio clínico.

  • Ante la aparición de signos de alarma ABCDE.

  • Es muy importante, además, examinar los lunares que son muy diferentes de los demás. A estos que son distintos se les conoce como lunares con el signo del “patito feo”.

Fecha de publicación: 25-10-2011
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