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Inflamación vulvar

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Fecha de publicación: 17-01-2012

La inflamación de los genitales externos femeninos se llama vulvovaginitis. Se trata de la afección ginecológica más frecuente de la niñez.

¿Cuáles son sus síntomas?

Casi siempre hay molestias locales y enrojecimiento de la zona vulvar. Puede haber también flujo vaginal.

¿Por qué se produce?

Lo normal es que varios gérmenes coexistan en equilibrio en la zona vaginal y no causen problemas. Cuando se dan determinadas condiciones este equilibrio se rompe, de forma que uno de ellos crece más y causa la afección. Otras veces, se debe a que llegan a la zona gérmenes específicos. Y también hay inflamaciones no infecciosas. Se deben a irritación local por productos como jabones, baños de espuma y perfumes

Antes de llegar a la pubertad, la mucosa vaginal es atrófica por no haber estimulo hormonal. Tiene un pH alcalino. Hay menor protección del introito vaginal por el poco desarrollo de los labios mayores y ausencia de vello pubiano. Todo esto puede favorecer la infección por gérmenes respiratorios o fecales. Llegan a la zona a través de las manos o por malos hábitos higiénicos.

También hay que saber que unos 6-12 meses antes de la primera menstruación hay de forma natural más flujo vaginal. Este desaparece cuando se normaliza el ciclo.

¿Cuáles son los gérmenes más frecuentes?

Casi siempre son vulvovaginitis inespecíficas con flora mixta bacteriana.

En un porcentaje variable pueden aislarse bacterias específicas. Son, sobre todo, gérmenes que suelen vivir en la garganta. Pueden llegar a la zona a través de las manos (Streptococcus pyogenes y, con menor frecuencia, Haemophilus influenzae tipo b).

También puede ser la causa las lombrices, cuerpos extraños o raras veces tratarse de infecciones de transmisión sexual

Los hongos (Candida albicans) son muy raros en niñas prepuberales, sin factores de riesgo como diabetes o tratamiento antibiótico (excepción hecha de las dermatitis del área del pañal de los lactantes). Sí se pueden dar en niñas puberales. Suelen causar un flujo con aspecto de requesón, no maloliente y con mucho picor.

En las mujeres adultas la causa más frecuente es la vaginosis bacteriana. Se debe a la sustitución de la flora vaginal normal por otra con predominio de anaerobios, Mycoplasma hominis y Gardnerella vaginalis, Produce una secreción maloliente con escaso picor.

¿Cómo se puede prevenir?

Hay que evitar prácticas higiénicas inadecuadas. No limpiarse de atrás hacia delante después de la defecación para no arrastrar gérmenes desde la zona anal. Mantener una buena higiene del área genital. No usar jabones irritantes o con fragancia. El “exceso de higiene” podría llevar a la eliminación de la flora “beneficiosa” y su sustitución por flora patógena. Secar bien la zona. Lavarse bien las manos antes y después de ir al cuarto de baño.

También es mejor evitar pantalones apretados. Usar ropa interior de algodón (transpirable).

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se hace por el aspecto clínico.

En algún caso, sobre todo si tiene flujo vaginal, puede estar indicado tomar una muestra para cultivo y pautar a la vista del resultado el tratamiento más útil.

¿Cómo se trata?

En casos leves pueden bastar jabones o cremas específicas para la higiene vulvar.

Cuando hay una infección específica confirmada por cultivo puede estar indicado un tratamiento. En función del tipo de germen podrá ser preciso tomar por vía oral o bien por vía local en forma de crema (u óvulos vaginales en las niñas más mayores)

Fecha de publicación: 17-01-2012
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