Padres y pediatras
al cuidado de la infancia y la adolescencia

Nuestra Encuesta

¿Sobre la venta de medicinas sin receta para síntomas y procesos banales?

Suscripción a nuestro boletín.

Hongos en los pies, ¿qué son y qué podemos hacer?

  • pdf
  • friend
  • print
  • Googleplus
  • Twitter
  • Facebook
Fecha de publicación: 3-09-2012

¿Qué son los hongos en los pies y qué tipos hay?

El pie de atleta es una infección de los espacios entre los dedos de la planta del pie, producida por hongos. También se llama tiña podal o tinea pedis. Suele aparecer entre el 4º y el 5º dedo. Es poco frecuente en niños pequeños. Aparece más en adolescentes.

La tiña de las uñas (tiña ungueal u onicomicosis) puede afectar a una o más uñas de manos o pies. Este tipo no es nada frecuente antes de la pubertad y suele ir precedida de una infección por hongos en los pies. Es más frecuente en las uñas de los pies que en las de las manos.

La paroniquia es una forma especial de hongos en las uñas. Se inicia en el pliegue alrededor de la uña. Se ve hinchado, rojo y doloroso, pudiendo salir exudado. Después, se extiende al resto de la uña.

¿Por qué se producen?

Estas infecciones las causan hongos similares al moho, que viven en el tejido muerto de la piel, el pelo y las uñas. Crecen en ambiente húmedo y cálido. Por esto, hay factores que predisponen, como: el calzado cerrado, las duchas y piscinas.

En cuanto a los hongos de las uñas, son también factores de riesgo: tener lesiones leves en las uñas o tener alguna deformidad o enfermedad en las uñas.

¿Qué síntomas presentan?

En el pie de atleta hay enrojecimiento, picor, sensación de quemazón, grietas o descamación entre los dedos de los pies, ampollitas o pequeñas escamas en la planta del pie y mal olor. Tambien puede asociar hongos en otras partes del cuerpo.

En el caso de las uñas, éstas pueden ser frágiles, decoloradas, blanquecinas o amarillentas, engrosadas, levantadas y rotas.

Afortunadamente es fácil de diagnosticar, ya que se puede hacer a simple vista. A veces puede ser necesario raspar en la lesión, para determinar si contiene hongos o cultivarlos.

¿Cómo se puede tratar?

El tratamiento se basa en la buena higiene del pie. Lavar bien con agua y jabón, al menos, dos veces al día y secar bien. También se debe cambiar frecuentemente de calcetines o calzado, para mantener seco el pie.

El pediatra será el encargado de indicar, en caso de necesidad, el tratamiento específico (antifúngico o antimicótico). Sera en forma de polvos o cremas si afecta a la piel, o por vía oral (por boca) si la infeccion es muy extensa o afecta a las uñas. Cuando hay que tomar un tratamiento oral, es mejor darlo con las comidas, ya que se absorbe mejor.

El tratamiento de la onicomicosis es largo. En el caso de las uñas de los pies llega a los dos o tres meses. Es conveniente seguir ucon la medicacion hasta una o dos semanas después que desaparezca la infección, para evitar que vuelva a salir.

Las infecciones de las uñas son difíciles de tratar. Los medicamentos pueden eliminar el hongo en la mitad de las ocasiones, aunque, incluso con un tratamiento efectivo, puede volver a aparecer. En algunos casos, el médico puede decidir que lo mejor es quitar la uña.

¿Cuándo debo consultar con el pediatra?

Siempre que se sospeche una infección por hongos, por un área rojiza o picor en la piel. También si tiene un área del pie enrojecida que no desaparece con cuidados personales en dos semanas.

¿Se pueden prevenir?

Las principales fuentes de contagio son otras personas. Los hongos son muy contagiosos y se transmiten fácilmente. También se puede contraer a través del contacto con animales, como perros, gatos o conejos.

Las principales medidas de prevención son:

- Llevar una buena higiene. Ducharse después de practicar deporte. Intentar mantener los pies limpios y secos, sobre todo entre los dedos, secándolos bien después.

- Usar chanclas en vestuarios, duchas públicas y piscinas.

- Cambiarse los calcetines con frecuencia, al menos una vez al día.

- Lavarse las manos a menudo, sobre todo después de tocar animales.

- Utilizar talcos antimicóticos o de secado para prevenir el pie de atleta si la persona es susceptible o frecuenta áreas donde el hongo es común.

- Usar zapatos bien ventilados. Es preferible que estén hechos de materiales naturales, como el cuero, sobre todo en verano. Se pueden alternar zapatos distintos cada día, para que se puedan secar por completo. Evitar los zapatos con revestimiento plástico.

- No compartir utensilios para el corte de las uñas de las manos y los pies.

Fecha de publicación: 3-09-2012
Autor/es: