Padres y pediatras
al cuidado de la infancia y la adolescencia

“CREMAS” para las infecciones de la piel: antibióticos, antifúngicos y antivirales.

  • pdf
  • friend
  • print
  • Googleplus
  • Twitter
  • Facebook
Fecha de publicación: 30-01-2014

Las enfermedades de la piel se suelen tratar de forma tópica. Se aplica directamente el medicamento en ésta. Así, con dosis pequeñas, conseguimos máximo efecto y mínimos efectos secundarios en el resto del organismo.

Los tratamientos tópicos, además de limpiadores, emolientes, astrigentes, etc, pueden ser antiinfecciosos: antibióticos, antifúngicos y antivirales.

Para que funcionen bien es necesario:

1.     Un buen diagnóstico, para elegir el ingrediente activo adecuado al germen.

2.     Un buen excipiente o vehículo en el que va el ingrediente activo.

A. Antibióticos tópicos

Actúan frente a bacterias que infectan la piel.

Dependiendo del tipo de infección y la localización, el tratamiento es diferente. Algunos antibióticos tienen indicaciones muy precisas.

En todas las infecciones bacterianas, lo más importante es la limpieza y sequedad completa. El uso de agua y jabón, evita la infección.

Algunos ejemplos son: eritromicina, clindamicina (para el acné); mupirocina, ácido fusídico (para infecciones cerca del orificio nasal, infecciones postdepilación o en pliegues del cuerpo; donde suele estar implicado el germen Staphylococo Aureus); neomicina con bacitracina (para heridas de superficies grandes de piel, quemaduras, picaduras), etc.

Suelen presentarse en forma de crema o de pomada, ésta última si es para una lesión muy seca.

No deben usarse a “destiempo” o sin indicación pues provocan sensibilización (reacción alérgica) y resistencias (pérdida de actividad del fármaco hacia ese germen).

B. ¿En qué consiste el tratamiento antifúngico?

Tratan la infección de la piel por hongos. Son distintos según se afecte piel o mucosa, pliegue o piel “lampiña” (piel sin pelo), y si invade o no uñas y pelo.

Hay 2 tipos de hongos:

1. LEVADURAS, la más común Candida Albicans. Crecen en mucosas, zonas húmedas y que están a mayor temperatura como los pliegues del cuerpo. Crecen en superficie, “como una yedra”.

Aquí se usan imidazoles, y nistatina. También agua bicarbonatada o el permanganato potásico al 1/10000. Impiden que los hongos crezcan y son muy útiles para secar. Al ser lesiones húmedas, la mejor forma de aplicarse es en crema y en solución.

2. DERMATOFITOS, productores de infecciones en la piel llamadas TIÑAS.

Crecen en profundidad como en “racimo de uvas”. Esto dificulta el tratamiento. Necesitan queratina para crecer, por lo que tienen apetencia por piel lampiña, pelo y uñas.

A veces, proceden de animales. Estos hongos provocan mucha inflamación, destrucción de tejido y mal aspecto. Otras veces, proceden de material inerte que está en el suelo como pelo y uñas.

Para tratarlos, hay que añadir al tópico, tratamiento sistémico (vía oral) en la afección de uñas, pelo y si la lesión es muy extensa o muy inflamatoria

El tratamiento tópico se debe aplicar más allá del área de lesión y mucho tiempo. Mínimo una semana más después de la aparente curación. En polvo y aerosol, son cómodas sobre todo para los pies, pero menos eficaces.

Hay varios grupos de fármacos para este tipo de infecciones: alilaminas (terbinafina, naftilina, griseofulvina), ciclopiroxolamina y también sirven los imidazoles.

C. Y las infecciones víricas de la piel, ¿tienen tratamiento?

No hay un tratamiento totalmente eficaz. En la mayoría de los casos son infecciones sistémicas, generales, que tienen una manifestación cutánea: varicela, megaloeritema infeccioso, exantemas varios. Todos ellos se pueden beneficiar de tratamiento tópico antipruriginoso, hidratante, secante, etc hasta que la enfermedad se resuelva por sí sola.

1. Entre las infecciones víricas propias de la piel están el herpes labial, herpes genital (Virus Herpes 1 y 2), el herpes zoster o vulgar “culebrina” (virus de la varicela). Un antiviral específico es el aciclovir tópico que seca la lesión e impide la replicación.

2. Las infecciones víricas de las verrugas vulgares, molusco contagioso, verrugas plantares, etc pueden beneficiarse de tratamientos secantes e irritantes como el ácido retinoico, podofilino, cantaridina, a veces, preparaciones con mezclas de varios de ellos, hidróxido de potasio a distintas concentraciones. Como última opción se puede necesitar microcirugía para su erradicación (crioterapia, curetaje, etc).

Pero tratar estas lesiones es controvertido. Depende de la localización, replicación y ansiedad que genere, ya que la mayoría desaparecen solas.

La aplicación del fármaco en estas lesiones, ha de ser cuidadosa y sólo en la lesión. Hay que evitar contactar con piel sana ya que al ser irritantes (menos el aciclovir) pueden dañar piel sana.

Se usan en forma líquida o loción y se aplican con un bastoncito de algodón, brocha pequeña y a veces se comercializa en forma de parche que queda adherido a la piel durante horas.

Fecha de publicación: 30-01-2014
Autor/es: