Formulario de búsqueda

Padres y pediatras
al cuidado de la infancia y la adolescencia

Nuestra Encuesta

¿Sueles leer las etiquetas (datos nutricionales) de los alimentos al hacer la compra?

Siempre
50% (8 votos)
Solo en ocasiones
25% (4 votos)
Nunca
25% (4 votos)
Total de votos: 16

Artículo relacionado: http://bit.ly/2ks2rQd

Área de usuario

Antidiabéticos.- Tipos de insulinas

  • pdf
  • friend
  • print
  • Googleplus
  • Twitter
  • Facebook
  • WhatsApp
Fecha de publicación: 6-11-2013

¿Qué es la insulina?

La insulina es una sustancia que produce el organismo, que es imprescindible para que todas las partes del cuerpo funcionen. Permite que la glucosa que circula por la sangre entre a las células y sirva de “combustible”. Es necesaria todas las horas del día:

  • Tras las comidas, para que la glucosa que aportan los alimentos entre en las células.
  • Entre las comidas, para que la glucosa que se almacena en el hígado pase a la sangre y de esta a las células, para que sigan funcionando.

En la Diabetes hay problemas con la Insulina:

  1. Diabetes tipo I: falta la insulina del cuerpo. Por ello sube la glucosa en sangre ya que no puede entrar en las células. Se trata con inyecciones de insulina.
  2. Diabetes tipo II: el cuerpo tiene insulina, pero ésta no hace bien su función. Suele ser debida al sobrepeso u obesidad. El tratamiento en principio consiste en recuperar la adecuada función de la insulina perdiendo peso, aunque a veces hace falta inyectar insulina.

¿Para qué sirven?

El tratamiento de la diabetes tipo I en niños y adolescentes debe ser intensivo. Se basa en varias premisas:

a) Repartir la insulina en varias dosis al día (tres o más).

b) Hacer un mínimo de:

  • 4 análisis de glucosa todos los días (antes de las principales comidas y al acostarse)
  • 6 veces al día (antes de las tres comidas principales y 2 horas después de las mismas), al menos dos veces por semana
  • De madrugada (3-4 horas de la mañana), una vez por semana.

c) Toma de decisiones por parte del propio diabético y/o su familia, en función de los resultados de los controles y las circunstancias que concurran (comidas, actividad, enfermedades,…).

Hay varios tipos de Insulinas, que se clasifican según el tiempo que dura su acción, una vez administrada:

La insulina rápida es transparente, y hace que la glucosa procedente de los alimentos ingeridos pase a las partes del cuerpo en que haga falta.  Por eso se pincha, salvo casos muy raros, antes de las comidas. Tiene su efecto máximo justo cuando los alimentos se han convertido en glucosa y ésta está entrando en la sangre.

La insulina lenta se pone en dos o tres pinchazos al día, y la ultralenta en uno o dos. Esta vale para meter en las partes del cuerpo la glucosa que sale continuamente del hígado (aunque no comamos).

Si se saben los horarios de acción de las insulinas, cuando se vea un análisis de glucosa alterado (alto o bajo), hay que preguntarse si esto es debido a mucho o poco efecto de la insulina viendo qué insulina se ha puesto y a qué hora.

Conservación: se deben conservar en la parte alta del frigorífico. Un envase empezado puede estar hasta un mes fuera, pero evitando temperaturas extremas y exposición a la luz.

¿Cómo se utilizan?

La insulina se pincha debajo de la piel, en la grasa.

No debe llegar al músculo, ya que iniciaría su efecto de forma brusca, pudiendo causar una fuerte bajada de glucosa, y terminaría antes su efecto. Para que esto no pase, se coge un pellizco en la piel, y se pincha formando un ángulo de 45º con la jeringa y la piel. Retirar despacio la aguja, presionando a la vez sobre la piel para evitar que salga la insulina inyectada.

Hay varios sistemas de inyección:

  1. Jeringa: se pueden mezclar varios tipos de insulina para administrarlas en un solo pinchazo. Las únicas insulinas lentas que se pueden mezclar son las tipo NPH. Para cargarlas en la jeringa, primero se debe tomar la de acción más rápida.
  2. Plumas: más cómodas cuando se sale de casa, pero no pueden mezclarse. Hacen falta dos pinchazos cuando hay que poner insulina rápida y lenta. Las plumas con mezclas en proporciones fijas de insulina lenta y rápida no se deben usar en los tratamientos intensivos, ya que al cambiar la dosis de un tipo se está cambiando la dosis de las dos. Se debe usar una aguja nueva en cada inyección, agitarla suavemente (haciéndola rodar entre las dos manos) para que se mezcle uniformemente y purgar la aguja. Tras la inyección, esperar 10 segundos manteniendo el dosificador apretado, ya que la salida de insulina es más lenta que con jeringa.

Zonas de punción:

  1. Barriga: es una zona rápida (el efecto empieza y termina algo antes). Los brazos son también una zona rápida, pero tienen más riesgo de pinchar en músculo al haber menos grasa, y sin ayuda de otra persona no se puede coger el pellizco para pinchar.
  2. Muslos y glúteos: son zonas lentas, de forma que el efecto de la insulina dura algo más de tiempo.

Usar una zona de inyección para cada hora del día. Es muy importante, dentro de cada zona, ir rotando para cambiar el sitio del pinchazo. Si no se hace, pueden salir durezas debajo de la piel, impidiendo que la insulina se absorba bien. Nunca pinchar en estas zonas.

Los análisis hechos antes de las comidas reflejan la glucosa liberada por el hígado y se relacionan con la insulina lenta. Los hechos 2 horas después de las principales comidas, dependen de los aportes de alimentos relacionándose con la insulina rápida.

Se deben apuntar los resultados todos los días, junto con los factores que puedan influir (comidas, ejercicio, enfermedad…). Los cambios de dosis de insulinas se deben hacer después de comprobar durante 3 días que se repiten los cambios en el nivel de glucosa, y no se deben a otros factores. Se debe hacer despacio:

  • De media en media unidad en niños que se ponen menos de 20 Unidades en total al día.
  • De una en una unidad en niños que se ponen en total entre 20 y 40 Unidades al día.
  • De dos en dos unidades en niños que se ponen un total de más de 40 Unidades al día.

Bajada de glucosa

Es la situación que más nos debe preocupar. Si tiene temblores, bostezos, mareos, sudor frío, dolor de cabeza... se debe hacer un control. Si la glucosa es menor de 70, tomar una ampolla o una tableta de glucosa. Como alternativa, se puede usar algún alimento azucarado (leche, fruta, zumo,…). Esperamos un cuarto de hora y se repite el análisis.

Si pierde el conocimiento, damos por hecho que la glucosa es menor de 20 mg/dl. No se debe dar nada por boca, pues hay riesgo de atragantamiento y asfixia. Se debe administrar glucagón, pinchándolo igual que se hace con la insulina, aunque no importa que se pinche en el músculo. Se debe disolver el polvo en el líquido y pincharlo:

a) Niños que pesan más de 30 kg: una ampolla

b) Niños entre 15 y 30 kg: media ampolla

c) Niños con menos de 15 kg: un cuarto de ampolla

El efecto tarda de 10 a 15 minutos en aparecer. Llamar al servicio de emergencias mientras que se pone el glucagón.

Fecha de publicación: 6-11-2013
Autor/es: