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¿Es posible estimular y jugar con vuestro bebé ya desde antes de nacer? El bebé juega durante el embarazo

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Fecha de publicación: 4-12-2014

¿Es cierto que los fetos durante su desarrollo ya son capaces de jugar?

Durante muchos años se creyó que el cerebro del feto era un “folio en blanco”. Se pensó que su personalidad no se empezaba a forjar hasta después de nacer. Y lo hacía a través de sus experiencias sociales y emocionales postnatales.

En los últimos años, los avances en neurociencias y ciencias del desarrollo, han demostrado otra cosa. El feto es un ser que oye, siente, ríe, juega, memoriza, aprende y hace muchas otras cosas (Lee el artículo "Desarrollo prenatal: ¿Cómo se desarrolla mi bebé durante el embarazo? ¿puede ver, oye...?".

Se ha visto como dos hermanos gemelos interaccionaban entre ellos dentro del vientre materno. Se tocaban las manos, jugaban entre ellos, juntaban sus caritas.

¿En qué momento de su desarrollo empieza a adquirir esta capacidad?

Con las nuevas técnicas de alta resolución en tiempo real se sabe qué puede hacer el feto en cada fase. Desde los primeros reflejos en la 5ª-6ª semana, el feto va haciendo cada vez más nuevas actividades como bostezar, andar, frotarse los ojos,… Mucho antes de que la madre ya note sus movimientos, a partir de la 12ª semana se estira, patalea y salta en el útero. En la semana 18, se ríe, se rasca, llora, tiene hipo y succiona su dedo pulgar.

Se sabe que a partir de los 6 meses de gestación el sistema nervioso ya está bien desarrollado. Puede trasmitir sensaciones incluso complejas a los centros cerebrales superiores. El feto juega al principio impulsado por los sonidos internos y externos. Los “ruidos” del ambiente intrauterino (corazón, pulmones, intestinos) y jugar con partes de su cuerpo (las manos en especial) le producen placer. Es capaz de memorizar estos sonidos. A veces éstos, le causan movimientos musculares como pataleos, saltos o giros sobre su cordón umbilical. En otros casos le producen una calma intensa.

La mayor parte del tiempo duerme dentro del líquido amniótico. Juega más al comienzo del embarazo pues tiene mucho más espacio para ello.

Al séptimo mes, su cerebro está igual de desarrollado que el de un recién nacido. A los ocho meses, el feto ya está mentalmente activo. Se han podido demostrar ondas cerebrales ya definidas. A los nueve meses, el feto ya es muy consciente tanto de su universo interno como externo. Percibe las sensaciones. Los sonidos forman parte de él, como lo son sus manos u otras partes del cuerpo. Ha adquirido conciencia de su cuerpo debido a que ya no puede flotar con facilidad en el líquido amniótico por falta de espacio.

¿Cómo va a influir en su desarrollo después de nacer, el que se le estimule dentro del vientre materno?

Después del sexto mes el feto oye muy claro, aún a través del líquido amniótico. Adapta su ritmo corporal al habla de su madre y a los sonidos que le envuelven (del cuerpo de su madre y del exterior). Lo que es más importante es que responde a lo que oye. Se dice que “el recuerdo inconsciente de los latidos cardiacos en el útero parece ser la causa por la que tu bebé se calma si alguien lo sostiene contra su pecho o se adormece con el tic-tac constante de un reloj”. De esta forma, unos susurros de la madre o unas nanas le hacen sentirse amado y deseado.

No es que el feto entienda las palabras de su madre pero sí comprende el ritmo, el tono y las afectaciones que tiene la voz de su madre, y las memoriza. Grabará su voz y la reconocerá al nacer. Con canciones, nanas, rimas y lecturas en voz alta, las madres y padres pueden ayudar al desarrollo del lenguaje y a crear más tarde hábitos lectores.

A través de sus sentidos (oído, olfato, gusto, vista y sobre todo la piel) percibe y recuerda movimientos, luces, sabores y sonidos. Empieza a reconocer las voces. Es capaz de aprender. Y de reaccionar a los diversos estímulos. Ya entonces se empieza a formar la personalidad del bebé. Y se sabe también que las emociones maternas negativas como la ansiedad o la depresión hacen reaccionar al feto para defenderse.

El juego ayuda a que el cerebro del bebé crezca. El tocar, cantar o hablarle, también dentro del vientre de la madre, le ayuda a sentirse seguro, amado. Y también a aumentar de peso y crecer más rápido antes y después del parto.

Mediante caricias y masajes está demostrado que se favorece enormemente el vínculo madre e hijo. Se logra un contacto activo con la madre a través de sus movimientos y patadas.

¿Cómo podemos los padres estimular a nuestro bebé mientras aún no le vemos?

En general y de forma natural ya vamos a jugar y a estimular a nuestro bebé. Pero aun así se puede intentar hacerlo mejor.

El concepto de “estimulación prenatal o intrauterina” surge de años de investigación sobre todo en Europa y EEUU. Se trata de técnicas físicas y de relajación, aplicadas por los padres o por instructores durante la gestación. El objetivo es favorecer el desarrollo del sistema nervioso, la comunicación y los vínculos afectivos con los padres. Se considera que el bebé es capaz de reaccionar e interactuar en el vientre de su madre. Y también, ¡como no!, ofrecen momentos de relajación física y mental para las madres, y apoyo emocional y de la pareja para disfrutar del embarazo.

Entre las cosas que pueden hacer los padres están las siguientes:

  • relajarse en cualquier ocasión

  • escuchar música clásica o tranquila. Los especialistas recomiendan algunas piezas de Mozart, Brahms, Mendelssohn, Bach o Vivaldi, por ejemplo. La elección del estilo musical, depende de los gustos de la madre o de la familia. A pesar de ello, algunos recomiendan las canciones de cuna, porque son mas tranquilas

  • hablarle ambos padres en voz alta (o también mentalmente) todos los días

  • hablar con él de las cosas cotidianas

  • acariciar el vientre con las palmas o los dedos de las manos

  • hacerle sonidos de distintos tipos e intensidad (sonidos corporales o externos: aplausos, golpecitos en el vientre, onomatopeyas de animales, risas, sonajeros, cascabeles, flautas…)

  • leerle cuentos o pequeños poemas repetidos

  • mecerle en una mecedora o una hamaca

  • cantarle nanas o canciones suaves

  • presionar suavemente el abdomen en distintos sitios sobre todo cuando se mueva

  • iluminar con una linterna el abdomen donde se presione

  • bailar con música y movimientos suaves

  • respirar de forma acompasada y lenta

  • andar

La clave de cualquiera de estas actividades está en hacerla con cariño. Hablándole suavemente mientras se realizan. Y hay que repetirlas con frecuencia. Sentíos a gusto haciéndolo. El bebé escuchará todo lo que la madre o el padre le diga. Y es también importante que observéis la reacción del bebé (si se mueve más, si da patadas, si se tranquiliza…).

Los sonidos graves pasan mejor el líquido amniótico. Por ello, es más probable que los oigan mejor. Dirigid la voz o los sonidos hacia la barriga para que se distorsionen menos.

¡Y por supuesto en estas actividades, mejor que participe toda la familia incluidos el papá y los hermanitos!

¿De qué recursos disponemos para informarnos o para utilizar en cada caso?

Si estáis interesados en ampliar más información sobre este tema, estos enlaces os pueden ayudar:

  • Enlaces donde encontrar música para nuestro bebé asesorada por expertos: 

  • Kit Neocuore. Ahora pueden disfrutar y jugar con el bebé durante el embarazo. Con Neocuore escuchan todos los sonidos: latidos, patadas, movimientos, el cordón y hasta el hipo! Además pueden grabarlos en la computadora, mandarlos por mail y pasárselos cuando nazca para calmar el llanto.

Fecha de publicación: 4-12-2014
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