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Bronquiolitis. Lo mejor es que esté bajo control

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Fecha de publicación: 26-05-2018

La bronquiolitis es la infección respiratoria más frecuente en el invierno en los niños que tienen menos de un año. Esto lo saben bien los pediatras.

Os cuento que mi nieta tuvo una bronquiolitis. Ella no vive en España y me preocupaba que estaba malita y que yo, como pediatra, tenía que tranquilizar a sus padres. Sabía que casi todas las bronquiolitis son leves y podía darles mis consejos. Pero ellos viven lejos y son padres primerizos.

Así que yo desde mi casa hice el diagnóstico de bronquiolitis de mi nieta. Y pude ayudar a sus padres a hacer todo lo que hacía falta.

¿De qué va la bronquiolitis?

La bronquiolitis está causada por un virus. El más importante se llama Virus Sincitial Respiratorio. Casi siempre es algo leve. Puede tener más riesgo si el niño es prematuro, si tiene menos de 3 meses o si tiene alguna enfermedad importante del pulmón.

Para saber que un bebé tiene bronquiolitis no hace falta ninguna prueba. El diagnóstico se hace por lo que le pasa: tiene un catarro con tos y dificultad para respirar. Y si se le escucha el pecho se oyen ”pitos”.

A veces se toma una muestra de la nariz para saber si se tiene este virus. Esto se hace en épocas de epidemia (más frecuentes en los meses de frío). Pero da igual si se debe a otro tipo de virus. La bronquiolitis se trata siempre igual.

¿Cómo se trata?

Lo que hay que hacer es:

- Lavar la nariz muy frecuentemente con suero salino fisiológico.

- También hay que darle toda el agua que necesite. Para eso, le damos más veces de mamar. Y si toma biberón, los hacemos de menos cantidad y le damos mayor número de tomas.

- Y para que respire mejor ponemos al bebé en posición semi incorporada.

Hay que llevar el bebé al hospital: si le cuesta trabajo respirar, no quiere comer o tiene fiebre muy alta. A veces los tienen que ingresar para controlarlos mejor.

¿Se puede diagnosticar la bronquiolitis sin tener al lactante en la consulta?

Pues sí, se puede.

Cuando se puede controlar a un niño de cerca, como ocurre en nuestro país, si un niño tiene bronquiolitis hay que aconsejar a la familia sobre los síntomas que tiene que vigilar. Para que tengan claro cuales son los motivos para ir al hospital:

  • Si al respirar se le marcan las costillas. Esto es el famoso “tiraje”. O si para respirar usa la tripa.
  • Si respira muy deprisa.
  • Si tiene pitos o le suena “mucho” el pecho
  • Si tiene mal color: está pálido o los labios de color azul.
  • Si no quiere comer. O vomita mucho. O está muy decaído.

Ahora todos tenemos las tecnologías modernas, en el móvil u ordenador: cámara, Facetime, Skype, etc… Podemos observar a los lactantes aunque no estén cerca. Y así, los puede ver un pediatra. Se puede oír cómo respira y contar las veces que respira en un minuto. Sirve para orientar a los padres de lo que tienen que hacer. La mayoría de las veces bastará con que el niño esté en casa vigilado. En otras ocasiones habrá que decirle que tiene que ir al pediatra.

Recordad…

No hace falta ir al hospital porque un niño tenga una bronquiolitis. Su pediatra o un familiar pediatra les dará consejos. Además, en las urgencias del hospital se puede contagiar de otras enfermedades que no queremos.

La bronquiolitis es una enfermedad que se puede pasar en casa. Casi siempre es leve. No siempre hace falta ingresar al lactante. Los padres bien informados pueden manejar muy bien la situación.

En la bronquiolitis no sirven los antibióticos, los broncodilatadores, los corticoides o las medicinas para la tos y las flemas. A veces pueden ser peligrosos.

Bajo control...

*Y eso es lo que hice yo con mi nieta desde Madrid. Vigilar cómo respiraba vía Facetime, si lo hacía muy rápido, si tenía fiebre alta y si comía bien.

Como no se ponía bien aconsejé a mi hijo que fuera al pediatra. El pediatra los felicitó por haberlo hecho tan bien hasta ese momento. Les dijo que ya había pasado el riesgo y que podían seguir el control en su casa.

Fecha de publicación: 26-05-2018
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